Empieza el cole y… las rutinas

Llevaba esperando el 12 de septiembre des de hacía ya más de 2 años, y en especial los últimos quince días. Tener un Peque intenso, que no te deja descansar ni de noche ni de día, hace que las rutinas se conviertan en algo más que una simple una estrategia de supervivencia. Y qué mejor manera de afianzar esas rutinas y de conseguir que el Peque se canse aunque sea sólo un poquito, que empezar el colegio.

Y ya estamos en P3 (con el Peque) y en tercero (con el Mayor). Por fin los dos con el mismo horario, en el mismo lugar. Por fin dejar a ambos por la misma puerta y regresar a casa con las manos vacías para poder… bien, al principio tienes esa sensación que de vuelta a casa te sigue alguien, como un fantasma. Pero te giras, miras hacia un lado, y hacia el otro, y ves que no. Que estás sóla. Y, ¿ahora qué? no te lo puedes creer: tienes un espacio de tiempo para TI. Los adoras, te los comerías en achuchones, pero… no negaréis que para poder estar bien con ellos, hay que estar bien primero contigo misma y eso es difícil si no tienes un espacio y un tiempo para dedicártelo a ti, aunque sea para dar un paseo, leer un libro… o hacer la comida tranquila.

Así que ahí estamos, todos de adaptación. El Peque con sus nuevos compañeros y profesoras. La mami con su tiempo “libre” y el Mayor… bueno el Mayor es como un suma y sigue, ese ya no necesita adaptación.

El inicio de P3 para el Peque está siendo dentro de lo “normal”. A ver, te meten un día, sólo, en un lugar desconocido, con gente desconocida y… ¿tú qué harías? ¿bailar la marimorena? ahora igual sí, pero con 2 años, ya me contarás. Lo raro sería no llorar. Así que así vamos, con un “quiero y no quiero“. Quiero ir al cole, pero que esté mi mami. Un poco de lloro en el momento de la despedida. Una gran alegría a la hora que vienen a recogerme a la salida. Y el durante, pues adaptándose uno a todas las cosas nuevas, que no son pocas.

Y la madre, o sea, la mendalerenda, yéndose sí, a solas a casa, pero… con ese sinsabor de haberlo dejado llorando.

Esperemos que prontito llegue el día que se quede sin lloros, tanto para que él se siente a gusto y disfrute del colegio, como para que yo me pueda ir sin ese sentimiento de culpa que tanto nos golpea a las madres.

Puntualizar que estoy palpando una gran diferencia en el inicio de P3 entre mi Mayor y mi Peque. El primero es de enero (entró con 3 años, más cerca de los 4) y el segundo es de finales de año (o sea que todavía tiene 2 años). En el tema tanto del pañal (que todavía no tenemos superado ni en el tema caquitas ni el tema pipi nocturno) como en el habla, psicomotricidad, etc. Aunque mi Peque de cuerpo es muy grande, hay un abismo entre los grandullones de la clase y los más pequeñines. Sólo espero que poco a poco coja cariño a esas dos profesoras tan estupendas que le ha tocado, que haga muchos amiguitos, que aprenda muchas cosas, pero que sobretodo… se divierta aprendiendo.

PD: para el tema de dormir, el cole está siendo mano de santo. A sido dejar las siestas e ir al cole y el Peque irse a dormir bien prontito y en dos minutos caer rendido. Antes, como mínimo necesitaba una hora en compañía el papi o mami para dormirse. Vamos avanzando 😉

Feliz entrada de curso escolar a tod@s!

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OjoPequealAgua, una iniciativa para salvar vidas

Muchas veces una imagen vale más que mil palabras:

Cuando una iniciativa tiene como objetivo salvar vidas, y sobretodo si se trata de niños, bien vale la pena darla a conocer por todos los medios para que llegue al máximo de público posible.

Hace un tiempo, preocupada siempre por la seguridad de nuestr@s hij@s en las playas y piscinas, publiqué una interesante entrevista a Carlos Vales, miembro de la Red Vigias, sobre este tema. Y hoy quiero dar voz a través de este blog a otro colectivo que lucha para que todos los que tenemos a nuestro cargo niñ@s seamos conscientes que en las piscinas y en la playa no hay que perder de vista nunca, NUNCA, a los niños, si no queremos tener un susto algun día. Ell@s son OjOPequealAgua y diariamente, a través de las redes sociales, nos van lanzando mensajes para que estemos siempre alerta con los niños.

Podéis seguir su campaña de prevención contra los ahogamientos infantiles a través de Facebook en Ojopequealagua, en Twiter a través de su perfil Ojopequealagua o el hastag #OjOPequealAgua y en su web https://ojopequealagua.com.

Des de hoy me sumo a su iniciativa e intentaré colaborar a través de la difusión de sus mensajes, y os invito a visitar su web y poner también vuestro granito de arena difundiendo el material divulgativo descargable que tienen. Porque no somos conscientes que un simple whatsapp o unmomentoqueahoravuelvo puede ser determinante en la vida de nuestros hij@s.

Ya sabéis mamis, papis, abuelos, abuelas… ¡OJOPEQUEALGUA! Porque el 99% de los ahogamientos infantiles podría ser evitado.

Nuestra segunda Operación Pañal

Como bimadre os puedo asegurar que sí, que dos hermanos pueden ser la noche y el día. Y la operación adiós al pañal ha vuelto a demostrarlo. Mientras que con el Mayor el éxito de la operación pañal llegó en menos que canta un gallo, con el Peque es otra historia…

Como ya os conté con el Mayor en Adiós al pañal 1 y Adiós al pañal 2, una manera de comprobar si tu hij@ está preparado para despedirse del pañal es ver si controla la micción. Ello es simple, si le dices que haga pipi, lo hace. Y otra manera de predecir si será más o menos difícil el proceso es el hecho de si a tu hij@ le molesta o no ir mead@ o cagad@.

El Peque hacía ya bastante tiempo, des del pasado verano, que controlaba su esfínter, pero, nunca le ha molestado ir con el pañal a rebosar de líquido o de “sólido”, por lo que predecimos que la cosa no sería tan fácil como con el Mayor, el cual odiaba ir meado y ya ni os cuento cagado (¡ni se movía!). Así que teniendo presente que en septiembre el Peque ya empezará P3 (con tan sólo 2 años), que no le molesta ni la caca ni el pipi y que odia que le cambien el pañal, esta Semana Santa decidimos dar el paso para tener bastante margen antes de septiembre.

Iniciamos la operación pañal como con el Mayor, haciendo pipi de pie en el lavabo con la ayuda de una alza, e intentábamos que hiciera caca con un reductor (el orinal pequeño no lo quería, él es alto y grande y ese tipo de orinal muy bajitos y se sentía incómodo).

A más de 1 mes de iniciar la operación, se podía contar con los dedos de una mano las veces que había pedido él ir al lavabo. Si le decías de ir a hacer pipi, lo llevabas y lo hacía, eso sí, la mayoría de veces a regañadientes y cabreado, por lo que tenías que inventarte mil historias para que fuese. Pero si no le dicías nada, pues se lo hacía encima. Sobre las cacas, más de lo mismo y peor, pues conseguimos sólo una vez que la hiciera en el wáter, era como si la tapa del wáter tuviera pinchos, ¡no conseguías mantenerlo sentado ni dos segundos!.

Pero si hoy os escribo este post es porque quiero compartir con vosotr@s el “descubrimiento” que he tenido con esta operación pañal. Viendo que la operación no avanzaba, empecé a buscar alternativas en internet. L@s que estáis con la operación pañal, habréis comprobado que a los niñ@s no les gusta mucho usar directamente el wáter de adulto, pues ven un agujero muy grande y piensan que se pueden caer. Muchas veces los orinales simples de toda la vida, tampoco les gusta, porque son incómodos y bajitos. Pues bien, por internet encontré este orinal:

Está genial, por su diseño, parecido casi por completo a un lavabo de adulto, por lo fácil que es limpiarlo y porque incorpora una palanca para “tirar de la cadena” que hace el mismo ruido como si saliera el agua. Además para los niños también incluye un antisalpicaduras. Fue comprarlo, instalarlo y el Peque se sentó solito e hizo sus necesidades (mayores y menores). ¡Me quedé de piedra! Me decía “aquí no caigo” y la palanca que hace ruido del agua es un gran reclamo para que use este orinal. Así que os lo recomiendo totalmente. Es de su tamaño, por lo que le da autonomía y así se va acostumbrando a cómo serán los waters del colegio, muy parecidos.

Por internet vi otros orinales, más caros, y con musiquitas, dibujitos y mil filigranas, pero me decanté por este por el hecho de parecer un wáter real, lo que después facilitará que use los del colegio y más tarde el de adulto, y porque no creo en la táctica de acostumbrarle a darle premios (musiquitas, chuches y demás) para conseguir que logre determinados avances en su educación y evolución. Si queréis más información sobre este orinal sólo tenéis que pedírmela. Os diré también que su precio es más que asequible.

Ahora estamos en ese punto en el que es más fácil convencerle de ir al orinal, se lo ha hecho suyo y se siente cómodo en él. Eso sí, todavía no pide el pipi ni la caca, lo cual esperamos conseguirlo durante el verano. También sigue costándole hacer la caca en el orinal, pero al menos se sienta durante ratos a intentarlo. No tiramos la toalla y cuando llegue el calor, lo pondremos con todo al “aire” para ver si así le acabamos de convencer.

Y vosotr@s, ¿estáis también en plena operación pañal? Compartid con nosotr@s vuestra experiencia J

Mamá, me pica la cabeza. Piojos.

Así se suele descubrir que nuestro hijo tiene habitantes indeseados en el cuero cabelludo. Aunque otras tantas veces es al ver un bichito saltar por los cojines del sofá o las toallas del lavabo. Vamos, que a veces traen a casa más que piojos, ¡caballos!

Tarde o temprano, nuestros hijos en edad escolar, recibirán tan inesperada visita en su cuero cabelludo. El mejor truco para acabar con ellos es…la prevención. Y esta prevención se basa sobre todo en inspeccionar con periodicidad sus cabezas y usar algún producto como el ya conocido árbol de té. Aplícales a diario el árbol de té antes de ir al cole, una gota detrás de las orejas y de la nuca. También una vez a la semana, pon unas gotas en la cabeza del niño mientras le enjabonas.

Si coges el hábito de inspeccionar sus cabezas de forma periódica (ayuda establecer días fijos de la semana para no olvidarse) conseguirás detectar liendres o piojos en sus primeras fases y su eliminación total será más fácil y rápida. No dejes de inspeccionar la cabeza, aunque en el colegio no te hayan avisado que hay piojos en clase.

Los piojos suelen ser de color marrón-canela, aunque a veces los ves más oscuros. Y las liendres son de color más bien claro, te hace confundir con granos de arena, pero que no puedes sacar simplemente sacudiendo el pelo, pues están bien adheridas al pelo, tendrás que arrastrarlas con las uñas hasta el final del pelo para poder sacarlas. . Las liendres suelen ser color marrón claro, pero cuando ya ha salido el piojo son más grandes y blanquecinas.

Pero si aun así, tus hijos llevan a casa esos “indeseados”, entonces empieza la fase del tratamiento:

Ve a la farmacia y compra un tratamiento anti-piojos. Existen tratamientos de muchas marcas diferentes que no necesitan receta médica. Suelen consistir en la aplicación de una loción y de un champú. Es importante seguir exhaustivamente sus instrucciones de aplicación y no olvidarte del segundo tratamiento, aunque ya te parezca que es innecesario porque ya no ves liendres ni piojos. A menudo, tendrás que ir probando diferentes marcas, por desgracia, los piojos cada vez son más resistentes.

Una vez aplicado el tratamiento, usa una lendrera para quitar las liendres y piojos muertos. A la hora de usar una lendrera es útil coger un pañuelo de papel para ir limpiándola cada vez que la vas pasando y así comprobar si vas recogiendo liendres y piojos. Recomiendo también ir matando con las uñas las liendres y piojos para asegurarnos que están bien muertos.

Lendrera. Sin lugar a dudas será tu gran aliada. Si tu hijo tiene pelo corto, será todo más fácil. Pero si tiene melena entonces se tratará de una tarea más lenta y laboriosa. En este último caso, coge unas pinzas de pelo, separa la cabellera en varias porciones y ves pasando la lendrera mechón a mechón. Como os he dicho antes, va bien tener a mano un pañuelo de papel para ir limpiándola y comprobando que todavía vas recogiendo liendres y piojos.

Existen dos tipos de lendreras, las de plástico y las metálicas. Recomiendo las metálicas, que aunque son un poco más caras, tienen las púas más juntas y elimina mejor piojos y liendres.

Si quieres evitar que se propaguen los piojos por toda la familia, ten especial cuidado en toallas, almohadas, ropa de cama… coge todo este tipo de ropa del niño infectado y mételo en la lavadora a alta temperatura. Si tienes secadora y lo pasas también por ella, todavía mejor. También pasa el aspirador en sofás y otros sitios donde el niño infectado haya estado.

Los piojos sobreviven unos dos días fuera de la cabeza, sin comer sangre. Así que coge peluches y otros utensilios que haya usado el niño infectado, envuélvelos en plástico y déjalos así durante al menos 3 días, para asegurarte que si había algún piojo, éste muera.

Y el último consejo… mucha, mucha paciencia y perseverancia. No desesperes, pues es probable que lleves a tu hijo limpio de piojos al colegio y vuelva a casa otra vez infectado…

Que la suerte os acompañe queridas mamis y papis…y recordad que los piojos no vuelan, ¡corren!

Londres

Sin menospreciar los colegios y los libros, si tengo una cosa muy clara es que el mejor libro y la mejor asignatura para una niño es un viaje. Viajar te permite comprender y recibir un sinfín de sensaciones y aprendizajes que un libro es incapaz de darte a entender con esa misma intensidad. Así que ya sea cerca o lejos, ya sea por unos días o por semanas, ya sea en hoteles de cinco estrellas o en tienda de campaña… ¡nunca dejéis de viajar con ellos!

Uno de los lugares que visitamos durante las pasadas vacaciones de verano fue Londres. Ya había estado otra vez anteriormente, pero después que mi hijo mayor de 7 años me preguntara “Mamá, ¿para qué sirve el inglés?“, decidí que sería un buen momento para llevarlo.

Os avanzo que el viaje, además de gustarle mucho, le hizo quedarse con la boca abierta al ver que su mamá hablaba  y se entendía (bueno, más bien, se defendía) en ese idioma “raro” con la gente de aquel lugar mientras él no se enteraba de nada. Misión cumplida: entendió a la perfección la importancia del inglés, sobretodo si quieres viajar y viajar como yo en un futuro

Venga, entro más a fondo en el viaje, y como he hecho ya otras veces, os resumiré cosillas que vale la pena hacer con los Peques en Londres y que está bien tener en cuenta. Después, como siempre, si queréis ampliar información sólo tenéis que poneros en contacto en privado conmigo.

Primero de todo os avanzo que como ya visité anteriormente esta ciudad y visité un sinfín de museos y lugares, este viaje con mi hijo lo planifiqué no con la idea de visitar miles de museos y demás, sinó de pisar asfalto, recorrer calles, vivir diferentes ambientes e integrarse entre la multitud. Aún así no olvidéis que muchos museos en Londres son ¡gratis!.

¿DONDE ALOJARSE?

Decidí alojarnos en un pequeño apartahotel cerca de Hyde Park y Kensington Gardens, a dos calles de la conocida Queensway y a tocar de Nothing Hill. Fue todo un acierto, tanto por el hecho que estuvimos en una zona muy tranquila, pero cerca de una calle con mucho movimiento como es Queensway, y con varias bocas de metro cercanas: Bayswater y Queensway. La línia de Bayswater es circular y la de Queensway recorre todo el centro de Londres, pasando por Liverpool Street Station, que era dónde nos dejó el tren Stansted Express que nos llevó en menos de 50 minutos des del aeropuerto de Stansted.

El hecho de tener a Queensway casi al lado nos permitía tener supermercados y todo tipo de restaurantes (mediterráneos, pakistaneses, chinos, japoneses, etc) abiertos hasta altas horas de la noche. Y me encanta la diversidad de gente que recorre esa calle. En cinco minutos mi hijo pudo ver que en el mundo hay mucha gente diferente, de diferentes creencias, ideologías, religiones, vestimentas… una lección de diversidad en sólo una calle.

Otra zona que me encanta para ubicar el campamento base cuando vamos a Londres es en Paddington.

Queensway in London, with Whiteleys shopping centre near the end on the left.

LO INDISPENSABLE SI VAS CON NIÑOS

Los parques. El mejor recuerdo de Londres que se ha llevado mi hijo es precisamente de estos lugares, sus parques. Como os he dicho anteriormente, estábamos alojados al lado de Hyde Park y Kensigton Garden, así que cada día dedícabamos un buen rato a recorrerlos y él a… perseguir a las ardillas. Para los que no lo sepáis todavía, es de todos conocido que en estos parques londinenses las ardillas son cómo aquí las palomas, las hay por todas partes, y además se acercan a ti para buscar comida. Además estos parques albergan una gran cantidad i diversidad de especies animales y vegetales. Alucinado se quedó también al ver tal cantidad de aves en los lagos de los parques. Verdaderos pulmones verdes en medio de una gran ciudad… ¡qué placer!.

Otros parques que vale la pena visitar son el St James Park y Green Park (al lado de la zona de Buckingham Palace).

En todos estos parques encontraréis alguna área infantil para los niños, chiringuitos para tomar algo (todo muy caro, no olvidemos que estamos en Londres) y grandes extensiones de prado para estiraros y descansar (¡y sin cacas de perro! eso me sorprendió mucho). Los londinenes también son marranos, sólo hace falta ver la gran cantidad de residuos desperdigaso por los parques al final del día, pero no sé si fue suerto o es que están conscienciados con el tema que no encontramos ni una caca de perro,  lo que es de agradecer. Además, en Kensington Gardens encontraréis Kensington Palace y la fuente memorial de la princesa Diana.

London Eye. Sin lugar a dudas se ha convertido en la gran atracción de Londres. Su precio es desorbitado peeeeero, hay varias maneras de conseguir un precio mucho más reducido que luego os contaré.Nosotros fuimos en pleno agosto, y entre semana y…para nuestra sorpresa no había casi cola. Así que suerte que no cogimos la entrada Pass porque entonces nos hubiésemos estirado de los pelos. Así que valorad bien si os vale la pena comprar la entrada Pass o no, porque de ello os vendrá ahorraros mucho dinero.Qué decir que vale mucho la pena esta atracción y que a los peques les encanta. Subir a esa altura y contemplar Londres desde esas cápsulas de vidrio vale mucho la pena.Junto con la entrada del London Eye entra una sesión de cine 4D que aunque es cortita, vale también la pena ir a verla.

Támesi. Con la entrada del London Eye, además del pase 4D también puedes coger el paquete del barco para ir por el Támesi. Nosotros teníamos el tiquet de ida y vuelta, pero la verdad, con ir del London Eye hasta el London Bridge tuvimos bastante. A los peques también les gusta navegar por el río y ver la ciudad des de esta otra perspectiva, pero ida y vuelta igual se les hace pesadito.

London Bridge y Torre de Londres. Después de salir del London Eye fuimos con el barco hasta el London Bridge y allí aprovechemos para dar un paseo alrededor de la Torre de Londres y atravesar el puente. Esta vez no fuimos a ver las joyas de la Torre de Londres por dos motivos, uno porque cuando lleguemos ya era casi hora de cerrar y otro porque tampoco vimos como indispensable ir con el peque a hacer largas colas para ver las joyas.

Cambio de guardia. Fue la segunda vez que he ido a verlo. La primera, sin niño, fui a las caballerizas y después me pasé mucho tiempo esperando en la glorieta del palacio y pude ver la entrada y salida del cambio de guardia des de allí. No ha sido hasta esta segunda vez que me he enterado de cómo funciona todo el cambio de guardia. Os recomiendo ir primero a las barracas si queréis ver la banda de música y a los soldados con el gorro negro peludo tan característico, después ver el cambio de guardia en las caballerizas y para finalizar dirigiros a la zona del palacio, aunque allí hay mucha gente y es muy difícil ver el cambio de guardia en el interior del palacio sin haber estado largo tiempo guardando sitio en el exterior. Os diré que a mi hijo, de 7 años, le bastó con ver las bandas de música pasear por las calles y hacerse una foto con los guardias.

Tienda Lego. Se encuentra al lado de Picadilly Circus. Tanto si tienes un Lego hij@ como sinó, no dejes de visitar esta tienda de Lego, más grande del mundo, con unas esculturas hechas con piezas Lego ¡impresionantes!. Y si a tu hijo le va el Lego, ¡flipará! cómo lo hizo el mío. A parte de esas impresionantes esculturas Lego encontrarás cajas y más cajitas de este histórico juego de construcción de todas las temáticas. Y, en la planta superior puedes comprar piezas sueltas o fabricarte tus propios muñequitos de recuerdo y llevártelos de vuelta a casa.

Tienda m&m. Está situada justo delante de la tienda Lego y sus cuatro plantas (creo que eran cuatro) te transportarán al dulce mundo de esta golosina de chocolate. Encontrarás todo tipo de merchandasing de esta chocolatina y podrás comprarte a granel tantas chocolatinas como gustos existen de ella e incluso fabricarte tus propios m&m con su cara impresa. ¡Ah! y no olvides hacerte la típica foto dónde los m&m plagian la famosa foto de The Beatles 😉

Hamleys. Cómo una niña me lo pasé en esa espectacular tienda. Es una famosa tienda de varias plantas dónde encontrarás todos los tipos de juguetes e impresionantes esculturas Lego. Es cómo si al adentrarte en esa tienda viajarás al país de Nunca Jamás. Puedes probar juguetes y descubrir muchos que ni siquiera sabías que existían. ¡Os costará hacer salir a los niños de esa tienda!

Picadilly Circus. A los niños (y mayores) siempre les gusta visitar esta famosa plaza y hacerse la típica foto en la gran pantalla. Además, en esta plaza hay una tienda de chucherías im-presionante, ¡la de más variedad que he visitado jamás!

Nothing Hill. Sin lugar a dudas, uno de los barrios más famosos de Londres. Merece bien la pena visitarlo entre semana, y en especial, los sábados, día en el que salen las paradas a la calle en el mercado de Portobello, con un montón de paradas de antigüedades, artesanía, alimentación, ropa, etc… que no de dejará indiferente.

Museo de Historia Natural (Natural History Museum). Vale la pena pasar una tarde, aunque sea un rato, por este museo, no sólo por lo que contiene, sinó que también por el propio edificio, con una fachada impresionante y un hall espectacular. Cabe decir que, el hecho que sea gratuito hace que siempre esté repleto de gente, demasiada para mi gusto. Tanta gente que incluso se hace complicado poder visitar determinadas estancias y que incluso la temperatura en el interior pueda ser en determinadas épocas incluso algo agobiante. Si vas con peques, recomiendo ir a verlo por fuera, en el exterior hay una esplanada para descansar un rato y tomar algo, y ya dentro visitar la estancia de los dinosaurios. A mi hijo también le fascinó la de los minerales, pero ya se sabe, eso es cuestión de gustos.

CÓMO MOVERSE

Autobús turístico. Fue la primera vez que usamos este medio de transporte. Me decidí a comprar el abono de tres días pensando que sería una buena y divertida manera de viajar con el niño, sobretodo para cuando estuviera cansado, ya que el metro no le gusta mucho. Peeero, fue un desastre. No lo recomiendo para nada. Sólo lo disfrutamos la primera vez, para ir des de la zona del hotel al centro. Después se hizo pesado y hay tanto y tanto tráfico en Londres que era una medio de transporte lento, muchas veces no seguían la ruta y te metían por calles no turísticas, etc. Así que, no os lo recomiendo. Mejor el metro o si no os va el metro usar los autobuses o las piernas.

A pie y en metro. Tengo la gran suerte que mi hijo es un gran andador así que íbamos a muchos sitios andando y las grandes distancias, las salvávamos en metro. Eso sí, evitando la línea central (Queensway), que tenía vagones antiguos, bajos y claustofóbicos e iba siempre abarrotada, ya que como os he dicho, al peque no le hacía mucha gracia.

Autobuses regulares. Sin lugar a dudas es otra buena opción para moverse, siempre que no pilles las horas punta de tráfico. Entonces te pasará como con el autobús turístico…atascos y atascos. Aquí os dejo enlace: autobuses Londres.

CÓMO AHORRAR DINERO EN LAS ENTRADAS

La que usamos nosotros esta vez fue el 2FOR1 Offer de National Train. Si vas del aeropuerto a Londres en tren ¡no tires los billetes! ¡Con él podrás comprar en la taquilla del London Eye y muchos otros lugares y atracciones entradas 2×1!

Sobretodo, cuando salgas del tren y te dirijas a la máquina para entrar en la estación, ¡no entres los tiquets del tren en la máquina! dáselos en mano al operario que hay al lado de la máquina para que puedas pasar sin perder el tiquet introduciéndolo en la máquina.

Al igual que con el London Eye, puedes conseguir muchas más atracciones de Londres al 2×1 con el tiquet de tren.  Eso sí, junto al tiquet del tren deberás llevar impreso un voucher/cupón que te debes descargar en la web que a continuación os indicaré. Con ese cupón y el tiquet del tren, en las taquillas de las atracciones podrás comprar la entradas 2×1. Por eso es importante que planifiques el viaje antes de llegar a Londres, tengas claro que te interesaría visitar y lleves ya impresos estos vales.¡Ojo! sólo valen tiquets de National Rail. Aquí tenéis una web dónde os lo explica todo muy bien y en castellano: Lodresando, y la web del National Rail.

Londres da para mucho, y son de esas ciudades que por más que las visites nunca dejas de descubrir lugares nuevos. British Museum, Harry Potter, la City… eso sí, vigilad con los coches y nunca dejéis de llevar paraguas y chubasquero.

Y para acabar, no os olvidéis de comer el english breakfast…

breakfast english

Por nosotras, por la igualdad

Porque todavía socialmente se da por hecho que somos nosotras quienes tenemos que cuidar de nuestros familiares. Porque se da por hecho que cuando somos madres seremos nosotras quienes pediremos un día de fiesta para acudir a la reunión con la tutora de nuestro hijo. Porque siguen asesinando y maltratando a mujeres en sus hogares. Porque hoy en día parece que una violación es equiparable a robar un quilo de tomates. Porque se considera “normal” que te pregunten en las entrevistas de trabajo si eres madres o si tienes previsto serlo. Porque en este país cada día que pasa está más en peligro todos esos logros que consiguieron con sudor y lágrimas nuestras madres y abuelas. Porque debemos romper ese techo de cristal.

Porque tenemos alas y queremos volar, libres, sin límites impuestos ni prejuicios.

Por la igualdad de oportunidades y la no discriminación entre hombres y mujeres. Por ti, por tus hijas, por tus nietas, por mí.

Porque no todas las princesas son rubias y tienen el pelo largo.

Porque queremos decidir libremente y sin prejuicios si queremos ser esa Blancanieves que limpia la casita de los siete enanitos o esa mujer guerrera que lucha contra dragones. Fuera estereotipos que tanto daño están haciendo a mujeres y a hombres.

Porque el feminismo no es querer ser mejor que… sino igual que… ¡Qué no te confundan!

Por todo eso y mucho más, hoy y todo el año, espíritu #8M.

Y no dejemos que se criminalice el movimiento feminista. Porque los que están intentando hacerlo no nos quieren bien y saben que dividiéndonos pueden vencer.

Ni un paso atrás, porque ese paso ¡nos ha llevado siglos!

 

Y ya cumples 8!

Hoy ya cumples 8 años y cada año que pasa das un paso exponencial física, mental y emocionalmente.

Te estiras en centímetros, ensanchas tu corazón, multiplicas tu sensibilidad y tus inquietudes y ganas de aprender no tienen freno.

Cambias por fuera, pero por dentro continuas siendo el mismo niño tierno, frágil, amigable, juguetón, defensor de tus propios principios y luchador delante de las injusticias.

Poco a poco, con tu tozudería y perseverancia, irás aprendiendo a defenderte de los que atacan tu fragilidad, sensibilidad e ideas. Porque eres “grande”, eres inteligente y sabrás saltar tus barreras.

Muchas felicidades Principito! Tú miras con el corazón , por eso eres capaz de ver lo “esencial”.

Te quiere, y mucho muchísimo, tu mami.