Diario de un bebé: 6 meses y ya me siento

El Peque acaba de cumplir los siete meses y me mantengo a la hora de afirmar que el tiempo con este segundo hijo me pasa en un suspiro.

Y, ¿cómo le ha ido durante su sexto mes?

El cambio más importante es que ya se mantiene sentado, al principio fue con la ayuda de cojines para ayudarle a mantener el equilibrio, pero a finales del sexto mes ya empezó a mantenerse solito sentado. El hecho de tenerle casi todo el día, sentado en su mantita de juegos, está haciendo que día a día gane en movimientos. Se estira para buscar los jugetes, se vuelve a incorporar e incluso se ha pegado ya algun planchazo al lanzarse hacia delante. Supongo que a partir de ahora es sólo cuestión de tiempo y de práctica para que nos de una sorpresa y empiece a desplazarse de alguna manera.

El hecho de permanecer sentado también le permite poder usar las dos manos con total libertad y hay que estar muy atentos a que el Mayor no ponga juguetes inapropiados a su alcance, ya que se lo mete todo en la boca a una velocidad supersónica. Cabe decir que el Mayor, de seis años, es muy responsable, y tiene claro el tema de los objetos con los que puede o no jugar su hermano, pero no olvidemos que sólo tiene seis años.

El estar incorporado durante el día también le permitirá corregir el poquito de plagiocefalia que tiene. Próximamente intentaré pasaros información sobre este tema, el cual se está haciendo más común des de que se recomienda poner a dormir a los bebés boca arriba.

Y sobre el “habla” os diré que continua con sus conciertos de gorgoritos, experimentando los diferentes sonidos. Alguna vez ya le he oído decir mmmmmma mmmmmma, eso sí, sin tener consciencia de lo que significa y que se me cae la baba al oirle esta simple sílaba 🙂

En cuanto a la alimentación, a lo que ya comía (purés de verdura, fruta, pollo, pavo, cereales y biberones), en el sexto mes le incorporamos los yogures naturales (de leche adaptada) y a finales de mes la sopa de sémola. Ni qué decir que ¡no le hace feo a nada! En estos momentos come biberón, a media mañana yogur, puré de verdura y carne al mediodía, biberón a media tarde, fruta, y para cenar sopa de sémola y biberón de cereales. A ver si en este séptimo mes, haciéndole las tres comidas principales más copiosas, conseguimos quitarle el biberón de media tarde. Pero no sé si lo conseguiremos, porque parece que su pequeña barriguita no tiene fondo. ¡Es ver mover la boca a alguien y ya pedir la comida!

Y en cuanto a la dichosa contramarcha en el coche, continua no gustándole. Así que como mucho desplazamientos cortos, con tablet y yo a su lado. Cruzo los dedos para ver si pronto deja de berrear cuando lo subimos en el coche.

Y de momento aquí tenéis los últimos avances. Dentro de un mes, más 🙂

Los Superpreguntones para Peques

La curiosidad es una de las características innatas de los niños y para ayudar a padres y a niños en la resolución de todas esas inquietudes nace la colección Superpreguntones.

Entre mis manos tengo Los Superpreguntones de animales. Con este libro descubrimos, tanto mi hijo como yo, un montón de curiosidades sobre animales de una forma senzilla, amena y divertida.

El libro consta de 58 preguntas sobre animales como, por ejemplo, ¿por qué los pájaros construyen nidos? ¿de qué se alimentan las ballenas? o ¿qué animal es el más dormilón?

En cada página hay una pregunta con su respuesta, acompañado de una ilustración relacionada con el tema.

Me ha gustado que tanto las tapas como las páginas sean duras, ya que es más fácil de manejar el libro por parte del niño.

En resumen, me ha gustado mucho este libro y a mi hijo de 6 años también. Ambos estamos aprendiendo muchas cosas sobre los animales de una forma muy fácil y entretenida. Así que, totalmente recomendable.

Bexsero: administración y efectos secundarios

Los que me seguís sabéis que soy totalmente partidaria de las vacunas porque las vacunas protegen a nuestros hijos y salvan vidas.

Tenía pendiente explicaros cómo nos está yendo en la administración de la vacuna Bexsero, contra el meningococo B.

Hace ya algún tiempo que os hablé de ella, transmitiéndoos la información que me dio el pediatra de mis hijos (podéis leerlo en Bexsero, la vacuna contra el meningococo B). Ante todo ya sabéis que yo no soy ninguna profesional de la salud y que, por tanto, siempre os hablo des del punto de vista de mi experiencia como madre sobre estos temas de salud. Si queréis información más técnica y un punto de vista más profesional podéis leer los muchos artículos que circulan por internet, como los de las pediatras blogueras Amalia Arce o Lucía, o simplemente, preguntar directamente a vuestros pediatras.

Adquisición de la vacuna

Esta vacuna no entra en el cuadro vacunal de la Seguridad Social, por lo que los papás y mamás tenéis que desembolsar de vuestros bolsillos unos 105 euros por dosis (no está nada mal, ¿eh?). Y para adquirirla en estos momentos estaréis en lista de espera en la farmacia (en mi municipio, en estos momentos, hay una espera media de unos seis meses).

Yo he tenido la suerte que el pediatra de mis hijos (privado) ha ido consiguiendo esta vacuna y la ha ido organizando para que primero puedan vacunarse los bebés y después los mayores.

Administración y dosis

A mi Peque, lactante de seis meses, le tocan tres dosis, (3, 5 y 7 meses) más una de recuerdo a los 18 meses. De momento ya lleva dos dosis a la espera de su tercera de aquí a un mes. Como sabéis, a esta edad toca administrar a nuestros hijos muchas vacunas, y el pediatra va alternando la Bexsero con todas las demás, dejando como mínimo 15 días entre vacunas, aunque siempre ha sido más tiempo.

A mi Mayor, de 6 años, le toca dos dosis. Una se la puso cuando todavía no había cumplido los 6 años y la siguiente a los cuatro meses.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios en mis dos hijos por la administración de la Bexsero han sido leves, como los de cualquier otra vacuna.

Peque (bebé): en la primera dosis (3 meses de edad) tuvo una punta de fiebre de 38º, que se corrigió con una única dosis de apiretal, y, perdió el apetito durante una semana (con lo comilón que es bajó la cantidad de leche diaria que tomaba, pero no bajó nada de peso, si llegó a perder algo lo recuperó, y de sobras, los siguientes días).

En la segunda dosis, tuvo febrícula el mismo día (alguna décima durante algunas horas) y un pequeñito bulto rojo donde se administró la vacuna (aunque no se quejaba). Estuvo algo disconforme durante un par de días, pero esta vez sólo perdió algo de apetito estos dos días, y no mucho.

Mayor (6 años): tuvo un único efecto secundario, se le puso, en ambas dosis, el brazo muy enrojecido y con bastante dolor durante 4-5 días. Algo así como en la siguiente foto.

Como veis, nada grave en comparación a lo que supondría que enfermaran de meningitis B.

Y  vuestros hij@s, ¿qué efectos secundarios han tenido con esta vacuna?

¿Obligarles a compartir?

Estos días, a causa de un mensaje que se ha hecho viral de una madre llamada Alanya, se ha abierto nuevamente el debate sobre si debemos o no obligar a nuestros hijos compartir sus juguetes con los demás niños. Podéis leer ese mensaje aquí: http://www.elmundo.es/…/2017/04/25/58ff126e468aeb750f8b462b…

Yo hace tiempo ya os dejé mi opinión sobre este tema en mi blog, cuando mi Mayor sufría el acoso de los niños que iban al parque sin juguetes, en el post Compartir o no compartir, that’s the question, y me mantengo en lo que dije en su momento. Sí, estoy de acuerdo con Alanya y si alguna madre se siente ofendida, pues oye, que su hijo también lleve juguetes al parque para intercambiarlos con mi hijo. Si los niños tienen que aprender a compartir, tiene que ser TODOS.

Creo importante que los niños también aprendan a decir No cuando se refiere a algo suyo, en un futuro les ayudará, por ejemplo, a saber que su cuerpo no se comparte si ellos no quieren y que ellos también tienen el poder de decisión sobre ellos y sus cosas. Igual que los otros niños que le piden sus juguetes tienen que aprender que no siempre es un y que pueden conseguir todo lo que quieren (oye, que también deben aprender a gestionar las frustaciones, ¿no?).

Vigilemos como educamos a nuestros hijos en esta jaula muchas veces cruel y malévola donde los más buenos son al final los que más acaban sufriendo (acosos, etc). Ojalá este mundo fuera distinto, donde todos, niños y adultos fuésemos siempre buenas personas, dominase la empatía y todos lo compartíeramos todo. Pero hasta que llegue ese día, enseñemos a nuestros hijos a ser buenas personas, per no “tontos”.

Así pues, ¿obligar a compartir a mi hijo? No. ¿Enseñarle que es bueno compartir? Sí, pero la última decisión siempre será suya.

Y vosotr@s, ¿de qué lado estáis?

Diario de un bebé: 5 meses y es glotón para todo

Hoy el Peque de la casa cumple 6 meses y como vengo haciendo des de su nacimiento, aprovecho para compartir con vosotr@s cómo ha ido su último mes.

Para empezar, y como era de esperar, sigue igual de comilón. Ya le he introducido, además de los cereales y la fruta, también la verdura, a través de purés, que como ya sabéis soy bastante miedica como para empezar tan pronto con la moda del “blw” (baby-led weaning). Patata, cebolla, calabacín, calabaza y judías es lo que le voy combinando, todo sin sal pero con un toque de aceite de oliva. Se come un buen plato hondo. Su barriga es ¡como un pozo sin fin!

Así que ahora viene haciendo biberón para desayunar, verdura para comer, biberón, verdura para merendar y biberón con un poco de cereales para cenar.

En cuanto a avances psicomotrices, le falta un pelín para hacer la croqueta, se aguanta bien sentado con ayuda de cojines para que no pierda el equilibro por los lados, y usa las manos con mucha atinación. Y disfruta muchísimo del baño al estar sentado y poder jugar con el agua y sus juguetitos. Como ya no cabe muy bien en su bañerita le hemos comprado una silla de bañera que le permite bañarse con su hermano y pasárselo pipa.

Ya tiene los dos dientes de abajo y están a puntito de salir los dos de arriba. En esto va avanzado como su hermano.

Y ya os contaré cómo va este sexto mes, que de momento se presenta complicado, no por el bebé sino por mi mano. Me operaron hace unos días y la tendré que llevar vendada e inmobilizada como mínimo un mes. Un mes sin poder coger y achuchar al Peque. Suerte de amigos, abuelos y sobretodo del padre de las criaturas, ya que todos ellos hacen más llevadero estos días pudiéndose hacer cargo del Peque. ¡Muchas gracias!.

PD: sigue odiando ir en coche y ni la tablet funciona.

Yoga con niños

Los que me seguís ya sabréis que durante muchos años estuve practicando yoga, una disciplina que me aportaba beneficios no sólo físicamente sino también mentalmente. Pero con la llegada de la maternidad, los horarios y la vorágine diaria me ha sido imposible proseguir con las clases, pero aún con este alto temporal todavía tengo en mente volver a reprender las clases algún día no muy lejano.

Mientras tanto, me ha venido como anillo al dedo el último libro que me ha hecho llegar Boolino, Yoga con niños. Con él podré volver a ponerme a tono en esta disciplina junto a mi hijo mayor, de seis años. Ni que decir que siempre he pensado que el yoga es muy beneficioso también para los niños y este libro me permitirá practicar el yoga junto a mi hijo a través de los ejercicios que propone.

El libro no tiene como objetivo que consigamos la iluminación, ni ser una medicina para encontrar la calma, su propuesta es mucho más simple, jugar al yoga. Tampoco pretende ser un evangelio ni fabricar consciencias de ningún tipo, sino que tengas la tuya propia.

Lo bueno que tiene este libro es que uno practica yoga junto a sus hijos jugando y que no hace falta que tengas ningún tipo de experiencia previa, el libro te explica muy bien como realizar una sesión de yoga y detalla mediante texto e ilustraciones los diferentes ejercicios.

En resumen, ¡me muero de ganas de empezar a usarlo!

Námaste queridos lectores.

Diario de un bebé: 4 meses y un salto exponencial

Mi bebé el pasado 25 de marzo hizo los 5 meses. El tiempo pasa volando y en este último mes los avances del pequeño han sido grandiosos (y no me refiero solo en tamaño).

En la revisión de los 4 meses ya pesaba la ostentosa cifra de 9 kg y medía 67 cm. Vamos, que en las gráficas de percentiles se sale de las líneas en peso y altura, pero como está equilibrado, pues no pasa nada.

Como os podéis imaginar, continúa igual de glotón y la ropa sigue el mismo ritmo de ir quedándole pequeña, sigue yendo a kilo por mes y de altura ya ni os cuento. ¡Mis brazos y mi espalda ya no aguantan! y eso de “mira que bien, otro niño, podré aprovechar la ropa del hermano” se fue al traste hace ya semanas. No tanto porque hayan nacido en meses distintos sinó porque el Peque lleva tallas muchísimo más grandes que las que llevaba su hermano para su edad. Con deciros que el Peque hace tiempo que ¡lleva tallas de 12 meses!.

A los cuatro meses es cuando empezó a hacer cada vez más monerías. Pasó de ser un bebé soso y aburrido a reirse a carcajadas, a estar mucho más despierto y atento a las cosas y a responder cada vez a más estímulos. Pierde la vista en su hermano en cuanto escucha su voz.

En el cuarto mes, empezó a manejar mucho mejor las manos, a coger bien las cosas, y por supuesto a empezar a meterse todo en la boca, por lo que hay que ir con mucho cuidado con los juguetitos del hermano Mayor. Le costaba soltar las cosas de la mano, por lo que hacía mucha gracia cuando les daba golpetazos para desprenderse de ellas.

La cabeza hace tiempo que la levanta perfectamente y al cuarto mes ya la sustentaba durante un rato, e incluso boca abajo ya insinúaba movimientos para querer arrastrarse a coger sus juguetes favoritos. Si lo tumbabas boca arriba en el gimnasio agarraba todo lo que pillaba y hacía temblar todos los juguetes y aguantes, vamos, que es un poco bestia, por decirlo finamente.

En cuanto a alimentación, a los 4 meses empezamos con la fruta y los cereales. Ahora los pediatras dan rienda suelta a las mamás y papás en cuanto a la alimentación y dicen que empieces a darle a esta edad cereales y a hacerle probar frutas y verduras. La verdad que de momento parece que el Peque es tan glotón con la alimentación complementaria como con los biberones. El primer día del puré de fruta no entendía muy bien eso de la cuchara, pero el tercer día ya sabía de qué iba eso de la cuchara y nada más verla abría la boca, y ni qué decir que ni se ensucia, ¡todo para adentro! durante este primer mes de fruta se come una pieza y algo más para merendar (pera, plátano, manzana, ciruela y zumo de naranja). Yo he optado nuevamente por implementar la alimentación complementaria con purés, lo siento, pero soy miedosa en eso de los atragantamientos, así que dejo eso de la “blw” o como se diga a las más osadas.

La introducción de la alimentación complementaria es otro de los aspectos que estoy viviendo muy distintamente respecto a mi anterior hijo. Aplico sentido común y sigo mi ritmo y el de mi hijo, no el del pediatra. Con mi primer hijo si el pediatra me decía que al quinto mes fruta, ahí me teníais el día uno del quinto mes con la taza del puré de frutas, y sin fallar un día. Ahora voy introduciendo los alimentos conforme el ritmo que voy observando a mi bebé, sin estrés y sin preocuparme si un día no se come lo que tocaría. En este cuarto mes no le daba fruta cada tarde, empecé un par de veces a la semana y después días alternos. Y si un día voy al parque y no llevo fruta y le doy biberón, tampoco pasa nada. Ante todo sentido común, tranquilidad y hacer caso al ritmo de cada bebé, que todos tarde o temprano acaban comiendo de todo.

Durante el cuarto mes, solía comer cuatro biberones de 240 ml y su ración de fruta, por lo que creo que ahora ya come lo normal para su edad y no la exageración de semanas atrás.

En cuanto a los cereales, sólo le pongo dos cucharaditas en el último biberón de la noche, nada de papillas, que no le hacen falta y no es cuestión de ponerle más kilos innecesarios. He de decir que a mi hijo Mayor tampoco le di nunca papillas, sólo algo de cereales en el último biberón y a veces, en el primero de la mañana.

Y de momento ahí vamos, ya por el quinto mes y la introducción de la verdura. ¡Ya os iré contando!