OjoPequealAgua, una iniciativa para salvar vidas

Muchas veces una imagen vale más que mil palabras:

Cuando una iniciativa tiene como objetivo salvar vidas, y sobretodo si se trata de niños, bien vale la pena darla a conocer por todos los medios para que llegue al máximo de público posible.

Hace un tiempo, preocupada siempre por la seguridad de nuestr@s hij@s en las playas y piscinas, publiqué una interesante entrevista a Carlos Vales, miembro de la Red Vigias, sobre este tema. Y hoy quiero dar voz a través de este blog a otro colectivo que lucha para que todos los que tenemos a nuestro cargo niñ@s seamos conscientes que en las piscinas y en la playa no hay que perder de vista nunca, NUNCA, a los niños, si no queremos tener un susto algun día. Ell@s son OjOPequealAgua y diariamente, a través de las redes sociales, nos van lanzando mensajes para que estemos siempre alerta con los niños.

Podéis seguir su campaña de prevención contra los ahogamientos infantiles a través de Facebook en Ojopequealagua, en Twiter a través de su perfil Ojopequealagua o el hastag #OjOPequealAgua y en su web https://ojopequealagua.com.

Des de hoy me sumo a su iniciativa e intentaré colaborar a través de la difusión de sus mensajes, y os invito a visitar su web y poner también vuestro granito de arena difundiendo el material divulgativo descargable que tienen. Porque no somos conscientes que un simple whatsapp o unmomentoqueahoravuelvo puede ser determinante en la vida de nuestros hij@s.

Ya sabéis mamis, papis, abuelos, abuelas… ¡OJOPEQUEALGUA! Porque el 99% de los ahogamientos infantiles podría ser evitado.

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Nuestra segunda Operación Pañal

Como bimadre os puedo asegurar que sí, que dos hermanos pueden ser la noche y el día. Y la operación adiós al pañal ha vuelto a demostrarlo. Mientras que con el Mayor el éxito de la operación pañal llegó en menos que canta un gallo, con el Peque es otra historia…

Como ya os conté con el Mayor en Adiós al pañal 1 y Adiós al pañal 2, una manera de comprobar si tu hij@ está preparado para despedirse del pañal es ver si controla la micción. Ello es simple, si le dices que haga pipi, lo hace. Y otra manera de predecir si será más o menos difícil el proceso es el hecho de si a tu hij@ le molesta o no ir mead@ o cagad@.

El Peque hacía ya bastante tiempo, des del pasado verano, que controlaba su esfínter, pero, nunca le ha molestado ir con el pañal a rebosar de líquido o de “sólido”, por lo que predecimos que la cosa no sería tan fácil como con el Mayor, el cual odiaba ir meado y ya ni os cuento cagado (¡ni se movía!). Así que teniendo presente que en septiembre el Peque ya empezará P3 (con tan sólo 2 años), que no le molesta ni la caca ni el pipi y que odia que le cambien el pañal, esta Semana Santa decidimos dar el paso para tener bastante margen antes de septiembre.

Iniciamos la operación pañal como con el Mayor, haciendo pipi de pie en el lavabo con la ayuda de una alza, e intentábamos que hiciera caca con un reductor (el orinal pequeño no lo quería, él es alto y grande y ese tipo de orinal muy bajitos y se sentía incómodo).

A más de 1 mes de iniciar la operación, se podía contar con los dedos de una mano las veces que había pedido él ir al lavabo. Si le decías de ir a hacer pipi, lo llevabas y lo hacía, eso sí, la mayoría de veces a regañadientes y cabreado, por lo que tenías que inventarte mil historias para que fuese. Pero si no le dicías nada, pues se lo hacía encima. Sobre las cacas, más de lo mismo y peor, pues conseguimos sólo una vez que la hiciera en el wáter, era como si la tapa del wáter tuviera pinchos, ¡no conseguías mantenerlo sentado ni dos segundos!.

Pero si hoy os escribo este post es porque quiero compartir con vosotr@s el “descubrimiento” que he tenido con esta operación pañal. Viendo que la operación no avanzaba, empecé a buscar alternativas en internet. L@s que estáis con la operación pañal, habréis comprobado que a los niñ@s no les gusta mucho usar directamente el wáter de adulto, pues ven un agujero muy grande y piensan que se pueden caer. Muchas veces los orinales simples de toda la vida, tampoco les gusta, porque son incómodos y bajitos. Pues bien, por internet encontré este orinal:

Está genial, por su diseño, parecido casi por completo a un lavabo de adulto, por lo fácil que es limpiarlo y porque incorpora una palanca para “tirar de la cadena” que hace el mismo ruido como si saliera el agua. Además para los niños también incluye un antisalpicaduras. Fue comprarlo, instalarlo y el Peque se sentó solito e hizo sus necesidades (mayores y menores). ¡Me quedé de piedra! Me decía “aquí no caigo” y la palanca que hace ruido del agua es un gran reclamo para que use este orinal. Así que os lo recomiendo totalmente. Es de su tamaño, por lo que le da autonomía y así se va acostumbrando a cómo serán los waters del colegio, muy parecidos.

Por internet vi otros orinales, más caros, y con musiquitas, dibujitos y mil filigranas, pero me decanté por este por el hecho de parecer un wáter real, lo que después facilitará que use los del colegio y más tarde el de adulto, y porque no creo en la táctica de acostumbrarle a darle premios (musiquitas, chuches y demás) para conseguir que logre determinados avances en su educación y evolución. Si queréis más información sobre este orinal sólo tenéis que pedírmela. Os diré también que su precio es más que asequible.

Ahora estamos en ese punto en el que es más fácil convencerle de ir al orinal, se lo ha hecho suyo y se siente cómodo en él. Eso sí, todavía no pide el pipi ni la caca, lo cual esperamos conseguirlo durante el verano. También sigue costándole hacer la caca en el orinal, pero al menos se sienta durante ratos a intentarlo. No tiramos la toalla y cuando llegue el calor, lo pondremos con todo al “aire” para ver si así le acabamos de convencer.

Y vosotr@s, ¿estáis también en plena operación pañal? Compartid con nosotr@s vuestra experiencia J

Por nosotras, por la igualdad

Porque todavía socialmente se da por hecho que somos nosotras quienes tenemos que cuidar de nuestros familiares. Porque se da por hecho que cuando somos madres seremos nosotras quienes pediremos un día de fiesta para acudir a la reunión con la tutora de nuestro hijo. Porque siguen asesinando y maltratando a mujeres en sus hogares. Porque hoy en día parece que una violación es equiparable a robar un quilo de tomates. Porque se considera “normal” que te pregunten en las entrevistas de trabajo si eres madres o si tienes previsto serlo. Porque en este país cada día que pasa está más en peligro todos esos logros que consiguieron con sudor y lágrimas nuestras madres y abuelas. Porque debemos romper ese techo de cristal.

Porque tenemos alas y queremos volar, libres, sin límites impuestos ni prejuicios.

Por la igualdad de oportunidades y la no discriminación entre hombres y mujeres. Por ti, por tus hijas, por tus nietas, por mí.

Porque no todas las princesas son rubias y tienen el pelo largo.

Porque queremos decidir libremente y sin prejuicios si queremos ser esa Blancanieves que limpia la casita de los siete enanitos o esa mujer guerrera que lucha contra dragones. Fuera estereotipos que tanto daño están haciendo a mujeres y a hombres.

Porque el feminismo no es querer ser mejor que… sino igual que… ¡Qué no te confundan!

Por todo eso y mucho más, hoy y todo el año, espíritu #8M.

Y no dejemos que se criminalice el movimiento feminista. Porque los que están intentando hacerlo no nos quieren bien y saben que dividiéndonos pueden vencer.

Ni un paso atrás, porque ese paso ¡nos ha llevado siglos!

 

Santuari de la Salut i santuari del Far

Hoy os traigo otra salida para ir con los Peques. Se trata del Santuari de la Salut i del Santuari del Far, en la comarca de la Selva (Girona).

Son dos lugares con unas vistas espectaculares en los que se puede acceder en coche, a través de carretera asfaltada, y que tienen unas vistas fantásticas y espectaculares de todo su entorno.

Ambos santuarios se encuentran siguiendo la misma carretera, primero encuentras el Santuari de la Salut y más arriba el santuari del Far. Si precisáis más detalles de cómo llegar sólo tenéis que escribirme y os lo explico.

Alrededor de estos dos santuarios encontraréis caminos y senderos para hacer excursiones con los peques.

Subiendo la montaña, el primer santuario que encontráis es el Santuari de la Salut, a 1.050 metros de altura. Des de allí podréis contemplar unas fantásticas vistas de Girona, el Montgrí, el golfo de Roses, Bassegoda, el Canigó, Comanegra, Puigmal…

Junto a este santuario encontraréis un bar-restaurante y una hospedería. Podéis visitar la iglesia, que tiene su encanto, y por un camino que sale de la zona del parking encontraréis estas rocas que al menos a mí y a mi hijo nos fascinaron (sí, ya sé, a veces tenemos gustos raros…).

Continuando la carretera hacia la cima de la montaña, justo en la cúspide de un acantilado de 500 metros sobre el pantano de Susqueda, encontraréis el otro santuario, el santuario del Far, a 1.120 metros de altura y con vistas también espectaculares de los riscos de Tavertet, les Guilleries, el Montseny, els Pirineus, el mar, etc. En resumen, des de allí se puede ver buena parte de Catalunya e incluso en días claros Montserrat y…¡Mallorca!.

En este lugar, además de tener también bar-restaurante de cocina casera catalana y hospedería, también existe una zona de juegos infantiles, un área de picnic con mesas de piedra, barbacoas y lavabos. Ideal para llevarse algo para comer y acabar de pasar el día.

En resumen, dos lugares a destacar por sus vistas, por el hecho que se puede acceder fácilmente, y con un entorno natural ideal para que los niñ@s disfruten saltando, corriendo, jugando, andando… Además se encuentra cerca de otros lugares con mucho encanto como Rupit (y su Salto de Sallent que os hablé en otro post), la Foradada, Cantonigrós…

Eso sí, si vais a estos sitios nunca perdáis de vista a los niños por la peligrosidad de sus riscos. Las zonas planas son seguras pero en los miradores y acantilados hay que vigilar.

 

18 meses a toda marcha

18 meses viento en popa y a toda vela, sobre todo a toda vela.

Poco a poco su figura de bebote va transformándose cada vez más en niño. Para su tamaño, alto y robusto, tiene muchísima agilidad y rapidez. El llevar ya 8 meses correteando, trepando y sin parar un minuto quieto le ha hecho pasar de un cuerpo redondito a un cuerpo más estilizado, eso sí, sigue teniendo esos deliciosos mofletes que vuelve locos a todos.

Mucha más movido que su hermano mayor, la verdad que se nota que le tiene como referente. Muy habilidoso con sus manos y con sus pies, sí, sus pies. Todavía no caminaba que ya chutaba sentado en el suelo la pelota y desde que empezó a caminar, a los 12 meses, su mayor distracción es el fútbol. Se podría pasar todo el día chutando pelotas, su juguete favorito por excelencia. Las tiene de todas las medidas y colores, y domina a la perfección el chute y el pase. Vamos, que mucho tiene que cambiar o este niño también va para futbolista, como su abuelo, su madre y su hermano. Futbol forever en casa.

Se está encargando de romper los juguetes heredados en tan buen estado por su hermano, y lo no juguete también lo destroza. Golpetazos en paredes, le encanta entrar en la cocina y coger uno de los cucharones para acto seguido empezar a golpear paredes y vidrios. Pintar la casa para tapar agujeros y eliminar suciedad va a ser indispensable dentro de poco.

La escobilla del wáter sigue siendo también su utensilio favorito, así que siempre la tienes que tener fuera de su alcance si no quieres verle aparecer por el pasillo con ella “limpiando” las paredes.

Ya sabe qué está mal, aunque en la mayoría de casos, cuando le regañas, le entra por una oreja y… le sale por la otra.

Es genio y figura, sobretodo genio. Así que ahora que ya entiende las cosas, empieza el tener que armarse de paciencia para educarle en el respeto por los demás y por las cosas de los demás, y en que no todo se puede. De momento, mi estrategia es explicarle cuando hace algo indebido y si entra en cólera y no entra en razones, dejar que expulse ese genio en forma de gritos y pataleos, a solas, pero acompañado. Y funciona, si le dejas patalear, llorar y gritar sin hacerle caso, en poco rato para y se dedica a otra cosa.

Des de hace ya un tiempo hemos conseguido dormir de una vez por todas por las noches, tiene despertares, pero muy cortos, y el sueño de la noche lo coge solito y rápido. De siestas sólo le dejamos hacer una, por la tarde, así conseguimos que duerma dos horas seguidas, así conseguimos descansar los adultos y él se despierta mucho más descansado que cuando hacía sólo dos mini dormidas al día.

A dosis iguales de genio la tiene de simpatía y bonachón. ¡Cómo me gustan sus abrazotes y sus besos! Y como está hecho todo un pícaro, te tronchas cuando ya le ves que está pensando alguna travesura, su cara y sus gestos le delatan.

La novedad desde hace unos días: el miedo. Ha aparecido en su vida el concepto y la emoción del miedo. Me muero de la risa cuando para expresar miedo a algo se pone a tiritar esos simpáticos mofletes.

De hablar no es muy habilidoso, todavía poco, muy poco, un simple mama, papa y “shí”, así que no se parece a su hermano, que era todo un charlatán. Es un experto mimo que se explica perfectamente con gestos y señales por lo que supongo que se ha vuelto vago para hablar. Así que a partir de ahora toca darle un empujoncito a ese tema, aunque como me dijo ayer el pediatra, en el tema del habla y de la psicomotricidad, cada niño es un mundo y tiene su espacio de tiempo.

Y de comer…sigue sin problemas. Des de los 12 meses como sólo y de todo. Con deciros que le encantan las alcachofas y los pimientos del padrón…

Con genio (demasiado), bonachón, divertido, habilidoso, cariñoso, inteligente, pícaro, forzudo… vamos, que nos está y nos va a dar muuuucha guerra, pero ¡sigue estar para comérselo!

Hasta siempre, Carles

Hoy me he despertado con una mala, muy mala y triste noticia. Se nos fue Carles Capdevila. Periodista, escritor, padre y un gran comunicador que nos ha hecho disfrutar y aprender mucho con sus podcasts y conferencias sobre los hijos, realizadas siempre con sentido de humor (Educar con humor).

Des de mi humilde blog quiero rendir homenaje a Carles, una persona cercana a todos y con la que he pasado muy buenos momentos leyéndole, tanto en temas referentes a la educación de los hijos cómo en sus tantos artículos de opinión.

Siempre he admirado no sólo su profesionalidad y su sentido de humor, sinó también la manera con la que siempre ha encarado su enfermedad y cómo nos lo ha transmitido.

Hasta siempre, Carles.

Educar con humor

Diario de un bebé: 3 meses. Ya veo y, ¡Oh! ¡tengo una mano!

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Precisamente hoy mi bebé hace tres meses. En este último mes son tremendos los avances que realiza día a día. Ya ve perfectamente, por lo que me vigila todo el día y cuando salgo de su campo de visión sus gritos se encargan de decirme: “¡eh, mami! ¡No te vayas o te la lío!”. Así que si hasta ahora sólo tenía un niño absorbente en casa, el Mayor, ahora tengo dos, y eso desgasta más que una lija.

En cuanto al crecimiento, el Peque sigue in crescendo una barbaridad. A los dos meses ya medía 64 cm y pesaba 7,3 kg, y viendo su progreso estas últimas semanas mucho diría que ya debe hacer los 8 kg. Con deciros que ¡cuando lo meto en el cochecito se queja porque va encogido! espero que aguante al menos un mes más en el cuco, hasta que pueda meterlo en la sillita. No es un bebé, ¡es un bebote!.

Ya se ríe a carcajadas, reconoce las voces, le encanta conversar (como a su madre jeje), y… ¡ha descubierto que tiene una mano! Se pasa muchos ratos con ella alzada, observándola y hablándole. Ahora sólo le hace falta descubrir la otra y darse cuenta que, además de metérselas en la boca, puede hacerlas mover a su antojo y coger cosas.

Le encanta Bob Esponja. Será que le llama la atención su color amarillo o que con lo tragón que es lo que tiene son ganas de meterse entre pecho y espalda una burguer cangre burguer jajaja. Sí, lo sé, soy una mala madre, ¿mira que ponerle a ver Bob Esponja a su edad? Pero es que es misión imposible que el Mayor se trague el canal Baby en la tele, así que no me queda otra si quiero tenerlos distraídos unos minutos. Y bueno, de todo se aprende, hasta de Bob Esponja jajaja.

Des de hará una semana las noches se han hechos más placenteras, por el hecho que ya duerme ¡7 horas seguidas! vamos, todo un lujo, teniendo en cuenta que hasta ahora comía cada tres horas durante todo el día y toda la noche. Así que espero ir perdiendo las ojeras e ir recuperando mi Ser, porque hasta ahora, con tanto sueño, no era yo, era un zombi con patas y un biberón enganchado todo el día en la mano.

Eso sí, durante el día no duerme casi nada. Se pega un par de cabezaditas y listo. Por lo que me las tengo que ingeniar para distraerle. Un rato en la hamaca, otro en el gimnasio, otro en bracitos, otro enseñándole juguetitos, otro leyéndole cuentos, hablándole (que eso se me a bien jeje), etc.  Y entre medio, intentar hacer lo que se pueda (comida, recoger al Mayor al cole, etc).  ¡Suerte tengo de los buenos abuelos!.

En cuanto al Mayor, quiere al Peque con locura. Sus celos los tiene, claro está, pero está encantado con su hermano. Eso sí, tenemos que vigilar más al Mayor que al Peque, porque todo el rato quiere darle mimos, besitos y jugar con él y muchas veces no domina su fuerza ni los efectos que pueden tener sus actos. Por ejemplo, hace unos días cogió la hamaca de su hermano (con el Peque encima) para traerlo conmigo a la cocina y se le cayó (así que ya tuvimos el primer susto y la primera visita a urgencias con el Peque).

Y, ¿cómo externaliza sus celos el Mayor? Sólo hay que fijarse un poco para darse cuenta que el hecho de que esté toooodo el rato encima de su hermano no es otra cosa que para llamar también nuestra atención.

Como anécdota, se me cayó la baba hace unos días, cuando fue el cumpleaños del Mayor, y me dijo que el mejor regalo que había tenido era su hermano. Sólo por eso, ya ha merecido la pena, y mucho, tener a su hermanito y pasarse todas las noches en vela.