Felices Fiestas. Feliz 2018.

Cantad, saltad, montad el Árbol y el Belén.

Reid, llorad, abrazaros y compartid.

Leed cuentos, cagad tiós y esperad a los Reyes Magos.

Comed turrones y sed felices.

Pero nunca olvidéis en llenar el resto de vuestros días

con todos esos buenos deseos que hoy todos nos compartimos.

Y no olvidemos que, el regalo más mágico que podemos ofrecerles a nuestros hijos no se encuentra envuelto en grandes y sofisticados paquetes,

sinó en nuestra compañía y en todos esos instantes que podamos compartir con ellos,

haciendo lo que sea,

compartiendo lo que sea.

Porque la felicidad de nuestros hijos serán todos esos instantes que ahora nos pueden parecer insignificantes, pero que con el paso de los años lo dirán todo.

Todos esos instantes que ahora no prestas atención, pero que con el paso de los años se convertirán en una obsesión cuando te arrepientas de no haberlos vivido.

La felicidad no recae en una semana al año,

sinó en todos esos instantes.

Mis mejores deseos para estos días y para todos los demás días que vengan.

Y no olvidéis vividlos con locura, porque  los locos abren caminos que más tarde recorren los sabios.

FELICES FIESTAS. FELIZ 2018. FELICES PROPÓSITOS. FELICES INSTANTES.

 

 

 

 

 

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Reflexión navideña

Todavía ni tan siquiera nos está despidiendo noviembre que ya empiezan a dispararnos toneladas de campañas publicitarias navideñas. Las luces cada año las instalan más temprano, las rebajas ya hace tiempo que empiezan antes de Reyes y por si no fuera poco, ahora ¡se inventaron y nos importaron el dichoso Black Friday! Primero era un viernes de rebajas, ahora una semana y pronto será el Black Month hasta acabar bajando a la playa con un trozo de turrón y tomarnos un mojito en el chiringuito a ritmo de zambomba.

Nos venden todas estas campañas de rebajas como si fueran el paraíso, la solución a todos nuestros problemas y para lo único que sirven es para distraernos, ponernos paranoicos por la Navidad antes de tiempo y para comprar regalos inútiles, innecesarios o más regalos de los previstos. Y sino, preguntad hoy a vuestro hijo qué quiere pedirle a los Reyes Magos. O todavía no lo sabe o si ahora te dice lo que quiere como mínimo cambiará dos o tres veces de idea hasta que llegue el gran día. Así que o acabas comprando un regalo que tu hijo ahora ni sabe que pedirá pero que tú lo pondrás sí o sí en su lista de reyes o acabarás comprando más adelante otro regalo extra, que será el que realmente acabará pidiendo tu hijo.

Abramos los ojos y no nos dejemos cegar ni por lucecitas, ni rebajas ni campañas americanas (o de dónde quiera que vengan). Ni esas campañas publicitarias ni esos Black Days nos van a solucionar la vida, ni van a traer la felicidad, la paz y la harmonía ni a este mundo ni a nuestros hogares.

Reflexionemos, y mucho, sobre estas fiestas. A lo mejor ese niño con estanterías llenas de juguetes que no usa y armarios repletos de disfraces que nunca se ha puesto, lo único que necesita es tiempo para jugar con ellos. Simplemente tiempo libre, para disfrutarlo, con o sin juguetes, con sus padres, sus amigos, sus seres queridos. Montar el belén; adornar el árbol de Navidad; ir a ver la cabalgata de Reyes; comer juntos, sin prisas…

Es por todo ello que cada vez estoy más convencida que los mejores regalos no siempre son los que se abren de un paquete y opto por regalar “momentos” con mis hijos. Una excursión, un museo, una obra de teatro, un concierto, un picnic en un lugar especial, un día en un parque de atracciones,… Estos regalos no llenarán estanterías y armarios, pero seguro que llenarán su corazón, y el nuestro.

Felices Fiestas

El tió hace ya días que llegó a casa. El Mayor se encarga que no pase hambre e incluso parece ser que el otro día ya empezó a tirarse algún que otro pedo, señal que indica que falta poco para que cague los regalos. El Peque, pobrecillo, no se entera de nada, por más que su hermano le intente explicar de qué va la cosa, como mucho suelta algún balbuceo y le echa una mirada con cara de “¿qué me estás explicando, que no ves que no tengo ni dos meses?“. El Mayor, ya tiene preparados de hace días los palos para pegar bien fuerte al tió, uno para cada avi y yaya, otro para cada titi y tita y otros para el papa, la mama y uno más chiquitín para su hermano pequeño (miedo me da que ese día le saque un ojo con ese palo). Sí, ya sé que puede sonar algo violenta y marranota esta tradición, que se le va a hacer, cosas de mi tierra.

He conseguido (por el momento) esquivar las preguntas “indiscretas” sobre los Reyes Magos (véase Preguntando sobre la verdad de los Reyes Magos). La carta está ya casi redactada. Poco a poco y a buena letra.

Después de varias tardes y con mucha, mucha, muchísima paciencia, hemos acabado las felicitaciones de Navidad. Definitivamente mi hijo y yo no nos entendemos en el tema manualidades, es tan perfeccionista que es imposible lograr acabar algo en casa de forma rápida y sin morros. Bueno, pensándolo bien, los dos somos unos perfeccionistas cabezotas. Así que imposible llegar a acuerdos rápidos.

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Los polvorones, neulas y el Suchard hace días y días que rondan por la cocina. Bueno, más que rondan vienen y se van (digamos que hace días que hay ciertos ratoncillos que merodean los cajones).

El Árbol, el Belén y la estrella del balcón, colocados. Bien.

Ahora sólo nos queda, sólo nos queda…a ver, dejadme pensar… ¡ah sí! ¡Disfrutar de la Navidad! y saborear cada momento que pase junto a Ellos. Ellos La hacen Especial.

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Que haríamos sin los abuelos

abuelos

No quiero dejar pasar el verano sin homenajear a todos esos infalibles, incansables, pacientes y todoterrenos abuelos. Nos pasamos el invierno viéndolos ir y venir en la puerta de los colegios e ir y venir en las entradas y salidas de las extraescolares. Y llega el verano y continuamos viéndolos ir y venir en las entradas y salidas de los casales o paseando calle arriba, parque abajo con los nietos, algunos incluso no sólo con un nieto, sino con ¡dos, tres o más!

Se han pasado trabajando toda su vida, cuidando a padres e hijos, para llegar deseosos a la jubilación y…tener que cuidar a sus nietos. Porque no nos engañemos, adoran a nuestros hijos y se desviven por ellos, pero una cosa es quererlos con locura y otra bien distinta llegar a los 65 para tener que continuar con los dichosos horarios, esta vez no del trabajo, sinó de los nietos. Jornadas de ocho y más horas seguidas, once meses al año, cuidando de sus nietos para que los padres podamos ir a trabajar y no se nos vaya el sueldo en un canguro o ludoteca. Todos y cada uno de ellos se merecerían como mínimo un mes de vacaciones pagado por el Estado en el destino que eligieran, y sino, que de una vez por todas el Estado se ponga las pilas con la conciliación laboral-familiar.

Tengamos presente que muchos de esos abuelos y abuelas han sido siempre muy activos y esperaban llegar a los 65 para poder dedicarse a todo aquello que sus trabajos no le dejaron (leer, cursos, hobbies,…). Pero llegan los 65 y siguen a toque de reloj todo el día (colegios, extraescolares, casales, colonias…).

Difícil solución tiene la cosa y todo es cuestión de opciones. O trabajas para ganar dinero dejando los niños con los abuelos para que el saldo económico salga positivo, o dejas tu trabajo para cuidar a tus hijos y abandonar tu vida laboral, con lo que cuesta después la reincorporación, y más aún a partir de los cuarenta. O haces un mix, como yo, tirando de abuelos y canguros para dejarlos un poco respirar. Pero siempre, encontrar el equilibrio es difícil, ¿verdad?

Abuelos, abuelas ¿qué haríamos sin ellos, verdad?

FELIZ DÍA DE LOS ABUELOS

abuelos

Y vosotros, ¿cómo os organizáis el día a día? y ¿el verano? tiráis de abuelos, casales, canguros, ludotecas…cuéntanos, cuéntanos.

 

¡Feliz Sant Jordi 2016!

Tal día como hoy, cuenta la leyenda, que el caballero Sant Jordi mató el dragón y de la sangre del dragón brotó una rosa roja que regaló a la princesa…

Y no hay mejor rosa que hoy me puedan regalar que la que me ha hecho mi Pequeño Príncipe:

sant jordi rosa

Material:

  • 1 piña
  • huevera cartón
  • 1 palo de pincho
  • cartulina
  • un trozo de cinta

 

¡FELIZ SANT JORDI i FELIZ DÍA DEL LIBRO Y DE LA ROSA!

 

 

Disfraz de Carnaval: Robot

Se me había olvidado enseñaros el disfraz de carnaval del Peque de este año.

disfraz robot

Se trata de un disfraz de robot totalmente casero, hecho con materiales que iban derechitos al contenedor de la basura, pero que con el disfraz le hemos dado una segunda oportunidad. Pero es que como dice Rocky, de la Patrulla Canina, “antes de tirarlo, reciclarlo”.

Para hacer este disfraz hemos hecho servir:

  • Para la estructura: una caja de cartón.
  • Para soportar el robot: hemos cogido dos cinturones viejos que teníamos y los hemos atravesado a lado y lado de la caja a la altura donde queríamos que el niño sujetara la estructura con los hombros.
  • Recubrimiento: compramos varias piezas de goma eva plateada brillante (tipo purpurina) y forramos la caja.
  • Ojos: tapones de garrafas y botellas de agua.
  • Nariz: mango de un juego que teníamos roto. Puede servir cualquier mango de otra cosa.
  • Botones: goma eva negra que también teníamos en casa, trocitos de la goma eva purpurina que nos sobraban y otros tapones de botellas. Hemos recubiertoel teclado con un trozo de plástico que también teníamos del envoltorio de una caja de juguete.
  • Cabeza: cable de plancha, otra pieza del juguete roto, diadema con bolas de porex (comprado), y otros residuos como soporte batidora, etc…cualquier cosa que encontréis la podéis enganchar en la parte superior.
  • Hombreras: hechas también con cartón.

Y para finalizar hemos comprado un spray gris para rociar todo lo que no era goma eva plateada. Y el resultado es el que veis arriba.

El Peque iba vestido de negro y le colocamos trozos de papel de aluminio en brazos y piernas. También con la goma eva plateada le hicimos como un envoltorio para los zapatos.

Es un disfraz reciclado y reciclable que llama mucho la atención por su originalidad y su embergadura. El Peque se lo pasó genial, tanto ayudando a hacerlo como llevándolo el día de Carnaval. Es muy cómodo y no pesa. La caja le iba por encima de las rodillas, por lo que podía moverse muy bien.

Si os animáis algun día a hacerlo y tenéis alguna duda sobre su fabricación, no dudéis y preguntadme 🙂

Y vuestros hij@s, ¿de qué se disfrazaron?

¡Ya están aquí los…5!

corona cumpleaños

Ya está aquí, ya llegó, la patrul…no, no me refiero a  la Patrulla Canina (¡que tengo la cancioncilla metida hasta la médula!), sinó el quinto aniversario del Peque.

Podría empezar a relataros los más y los menos de este último año del Peque, pero sólo hace falta hechar un vistazo a las entradas del blog del último año para conocer como han ido sus avances y qué temas me han llamado la atención o “preocupado” más por su incidencia en el Peque.

Así que simplemente os diré que el Peque está creciendo exponencialmente (y no sólo en la talla de los pantalones), sinó en su psicomotricidad, sus conocimientos, su relación con el entorno y su manera de entender el mundo y las cosas. Sin perder la inocencia, ya mira a su alrededor con otros ojos. Por suerte, igual que su talla de pantalón, también ha crecido su cariño hacía aquellos que les importa, su sensibilidad (aunque sé que le hará sufrir más de lo que yo quisiera) y su empatía, aunque ésta última no todo lo exponencialmente como yo querría.

Ha dejado atras sus Mega-blocs para empezar a crear su mundo Lego son sus diminutas piezas.

Lego

El sentido del ridículo empieza a hacer mella, aunque todavía no ha llegado el día en que le avergüence llevar pantalones a topos con jersey a rallas. Empieza a dormir algo más los fines de semana (¡y yo estoy que no paro de dar saltos de alegría!). Ha iniciado un deporte: el fútbol (y yo encantada, como futbolista y futbolera que he sido y soy). Y ¡ya le gusta la zanahoria! Muchos cambios en poco tiempo, pero hay uno que no ha cambiado: el naranja, su color mega-requete-favorito. Y el rosa, no puede verlo ni en pintura.

Sólo me queda deserle también a través de las ciber-palabras de este blog que es lo más importante de mi vida, que lo quiero con locura y …

muñeco Lego