En busca de la ballena

Ahora, a un saltito de las vacaciones escolares, llegó la hora de buscar entretenimentos a los niños. A parte de piscinas, casales y playita, las lecturas son una buena opción. Y un tipo de lectura que me está dando muy buenos resultados con mi Mayor de seis años son los libros de aventuras y descubrimientos.

Estos días, ha desembarcado en Barcelona el Rainbow Warrior de Greenpeace, con el objetivo de concienciarnos de la necesidad de preservar nuestros océanos.

Ha llegado temporada de sol y playa, y no son pocos los que dejan abandonados residuos (cigarros, latas, plásticos, etc) en la arena, acabando todos ellos al fondo de nuestros mares.

Siempre he creído que si se quiere concienciar a la gente en temas ambientales, lo primero que hay que hacer es darles a conocer aquello que queremos preservar. En este caso, los hábitats y organismos que habitan en el fondo de nuestros mares. Todos ellos, al estar sumergidos, no son visibles a los ojos de la mayoría de la gente y, por ello, muchos no son conscientes del daño que hacen al abandonar una simple lata en la arena de la playa o fondo de un río.

Buscaba algún libro para empezar a enseñar a mi hijo qué es lo que hay en el fondo del mar. Y ¡lo he encontrado! Se llama “En busca de la ballena“. Un libro senzillo, muy bien ilustrado, que a partir de la aventura de Otto para encontrar a su amiga ballena, vamos conociendo nuestros océanos.

Se trata de un libro de aventuras, donde el protagonista, un pulpo llamado Otto, tiene que encontrar a su amiga Hula, una ballena. Página a página, al mismo tiempo en que Otto va buscando a su amiga, a través de lectura y de diferentes actividades, el niño va descubriendo organismos y fauna marina. Me ha parecido una manera muy entretenida de mostrar al Mayor el fondo de los océanos y las diferentes especies que lo habitan. También he aprovechado este libro para mantener un diálogo con mi hijo sobre la importancia de todas esas especies, grandes y pequeñas, y de su preservación.

En resumen, un libro entretenido y de aventura, ideal para hablar a los niños de los océanos y de los organismos que los habitan y, por supuesto, motivarles en la lectura. Las ilustraciones muy vistosas, coloridas y realistas.

Ahora, con este calor, sólo me falta volver a coger las gafas de buzo e ir a la playita con el Mayor a buscar peces 🙂

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El Periplo del Ángel

¿Queréis desconectar un poco de la temática maternal? ¿De los libros de crianza, de los métodos educativos, de cómo quitar el pañal al peque o de los pros y contras de la maternidad/paternidad?

Pues hoy os traigo una reseña muy especial, como lo es cada vez que mi gran amigo, el Lobo Fantasma, edita un libro. Eso sí, os avanzo que no es un libro para niños, pero oye, que los papás y mamás, aún con el tiempo tan ajustado que tenemos, también tenemos derecho a leer, ¿no? Y este es perfecto para nosotr@s, un libro cortito, como corto es el tiempo libre que disponemos cuando tenemos que encargarnos de nuestros dulces retoños, y que nos permite evadirnos un rato de la esfera infantil que nos rodea.

Se trata de El Periplo del Ángel (Acto Primero: Ángel del Apocalipsis), un libro corto, pero intenso, donde la ciencia ficción se mezcla con escenas eróticas, luchas de titanes e intriga, todo sobre el trasfondo de la eterna lucha entre ángeles y demonios, del Cielo y del Infierno, del Bien y del Mal.

Sólo os avanzaré que el libro trata las vivencias de un ángel, Dekkar’iël, a quién Dios (en este libro se trata de una mujer, y eso me encanta) le encomienda la tarea de proteger a Julie, que se ha reencarnado. Dekkar’iël acaba enamorándose de su protegida y… el resto mejor lo leéis vosotros mismos. La historia coge unos giros rápidos e inesperados que bañan de emoción cada una de las páginas del libro. Los dos personajes principales, Dekkar’iël y Julie, no dejarán de sorprenderte, por su pasado, su presente y supongo que también por su futuro (lo sabré cuando el autor lance la segunda parte del libro).

Aunque a primera vista, con esta descripción, os pueda sonar a un libro “típico”, como taitantos de este género, os aseguro que no lo es, para nada.

Se nota que el autor ha estudiado la base histórica sobre la que se basa y que la domina a la perfección. Y que tiene una imaginación sorprendente. Como lectora, este libro me ha entretenido mucho, no se me ha hecho aburrida ni una de sus páginas, y en él he encontrado una de las cosas que anhelaba de este autor, historias más rápidas, sin entrar tanto en el detalle de los personajes y descripciones, que a veces consiguen aburrir a determinados lectores como yo. Felicito al autor por ello, con pocas palabras te permite imaginarte cada escena, adentrarte en cada personaje, pero al  mismo tiempo dándote un poco de libertad, como lector, de acabar de poner tu propia pincelada en cómo quieres acabar de imaginártelo todo (y eso me gusta).

En resumen, un libro corto, sintético, muy bien narrado, que hace que una vez lo empiezas no pares de leerlo hasta el final de un tirón.

Totalmente recomendable si eres un lector asiduo de este género, y si no lo eres, este libro te brinda una oportunidad brillante para descubrir este tipo de temática y saber así si te mola, o no.

Ah, y pronto habrá segunda parte…

Hasta siempre, Carles

Hoy me he despertado con una mala, muy mala y triste noticia. Se nos fue Carles Capdevila. Periodista, escritor, padre y un gran comunicador que nos ha hecho disfrutar y aprender mucho con sus podcasts y conferencias sobre los hijos, realizadas siempre con sentido de humor (Educar con humor).

Des de mi humilde blog quiero rendir homenaje a Carles, una persona cercana a todos y con la que he pasado muy buenos momentos leyéndole, tanto en temas referentes a la educación de los hijos cómo en sus tantos artículos de opinión.

Siempre he admirado no sólo su profesionalidad y su sentido de humor, sinó también la manera con la que siempre ha encarado su enfermedad y cómo nos lo ha transmitido.

Hasta siempre, Carles.

Educar con humor

Diario de un bebé: 6 meses y ya me siento

El Peque acaba de cumplir los siete meses y me mantengo a la hora de afirmar que el tiempo con este segundo hijo me pasa en un suspiro.

Y, ¿cómo le ha ido durante su sexto mes?

El cambio más importante es que ya se mantiene sentado, al principio fue con la ayuda de cojines para ayudarle a mantener el equilibrio, pero a finales del sexto mes ya empezó a mantenerse solito sentado. El hecho de tenerle casi todo el día, sentado en su mantita de juegos, está haciendo que día a día gane en movimientos. Se estira para buscar los jugetes, se vuelve a incorporar e incluso se ha pegado ya algun planchazo al lanzarse hacia delante. Supongo que a partir de ahora es sólo cuestión de tiempo y de práctica para que nos de una sorpresa y empiece a desplazarse de alguna manera.

El hecho de permanecer sentado también le permite poder usar las dos manos con total libertad y hay que estar muy atentos a que el Mayor no ponga juguetes inapropiados a su alcance, ya que se lo mete todo en la boca a una velocidad supersónica. Cabe decir que el Mayor, de seis años, es muy responsable, y tiene claro el tema de los objetos con los que puede o no jugar su hermano, pero no olvidemos que sólo tiene seis años.

El estar incorporado durante el día también le permitirá corregir el poquito de plagiocefalia que tiene. Próximamente intentaré pasaros información sobre este tema, el cual se está haciendo más común des de que se recomienda poner a dormir a los bebés boca arriba.

Y sobre el “habla” os diré que continua con sus conciertos de gorgoritos, experimentando los diferentes sonidos. Alguna vez ya le he oído decir mmmmmma mmmmmma, eso sí, sin tener consciencia de lo que significa y que se me cae la baba al oirle esta simple sílaba 🙂

En cuanto a la alimentación, a lo que ya comía (purés de verdura, fruta, pollo, pavo, cereales y biberones), en el sexto mes le incorporamos los yogures naturales (de leche adaptada) y a finales de mes la sopa de sémola. Ni qué decir que ¡no le hace feo a nada! En estos momentos come biberón, a media mañana yogur, puré de verdura y carne al mediodía, biberón a media tarde, fruta, y para cenar sopa de sémola y biberón de cereales. A ver si en este séptimo mes, haciéndole las tres comidas principales más copiosas, conseguimos quitarle el biberón de media tarde. Pero no sé si lo conseguiremos, porque parece que su pequeña barriguita no tiene fondo. ¡Es ver mover la boca a alguien y ya pedir la comida!

Y en cuanto a la dichosa contramarcha en el coche, continua no gustándole. Así que como mucho desplazamientos cortos, con tablet y yo a su lado. Cruzo los dedos para ver si pronto deja de berrear cuando lo subimos en el coche.

Y de momento aquí tenéis los últimos avances. Dentro de un mes, más 🙂

Los Superpreguntones para Peques

La curiosidad es una de las características innatas de los niños y para ayudar a padres y a niños en la resolución de todas esas inquietudes nace la colección Superpreguntones.

Entre mis manos tengo Los Superpreguntones de animales. Con este libro descubrimos, tanto mi hijo como yo, un montón de curiosidades sobre animales de una forma senzilla, amena y divertida.

El libro consta de 58 preguntas sobre animales como, por ejemplo, ¿por qué los pájaros construyen nidos? ¿de qué se alimentan las ballenas? o ¿qué animal es el más dormilón?

En cada página hay una pregunta con su respuesta, acompañado de una ilustración relacionada con el tema.

Me ha gustado que tanto las tapas como las páginas sean duras, ya que es más fácil de manejar el libro por parte del niño.

En resumen, me ha gustado mucho este libro y a mi hijo de 6 años también. Ambos estamos aprendiendo muchas cosas sobre los animales de una forma muy fácil y entretenida. Así que, totalmente recomendable.

Bexsero: administración y efectos secundarios

Los que me seguís sabéis que soy totalmente partidaria de las vacunas porque las vacunas protegen a nuestros hijos y salvan vidas.

Tenía pendiente explicaros cómo nos está yendo en la administración de la vacuna Bexsero, contra el meningococo B.

Hace ya algún tiempo que os hablé de ella, transmitiéndoos la información que me dio el pediatra de mis hijos (podéis leerlo en Bexsero, la vacuna contra el meningococo B). Ante todo ya sabéis que yo no soy ninguna profesional de la salud y que, por tanto, siempre os hablo des del punto de vista de mi experiencia como madre sobre estos temas de salud. Si queréis información más técnica y un punto de vista más profesional podéis leer los muchos artículos que circulan por internet, como los de las pediatras blogueras Amalia Arce o Lucía, o simplemente, preguntar directamente a vuestros pediatras.

Adquisición de la vacuna

Esta vacuna no entra en el cuadro vacunal de la Seguridad Social, por lo que los papás y mamás tenéis que desembolsar de vuestros bolsillos unos 105 euros por dosis (no está nada mal, ¿eh?). Y para adquirirla en estos momentos estaréis en lista de espera en la farmacia (en mi municipio, en estos momentos, hay una espera media de unos seis meses).

Yo he tenido la suerte que el pediatra de mis hijos (privado) ha ido consiguiendo esta vacuna y la ha ido organizando para que primero puedan vacunarse los bebés y después los mayores.

Administración y dosis

A mi Peque, lactante de seis meses, le tocan tres dosis, (3, 5 y 7 meses) más una de recuerdo a los 18 meses. De momento ya lleva dos dosis a la espera de su tercera de aquí a un mes. Como sabéis, a esta edad toca administrar a nuestros hijos muchas vacunas, y el pediatra va alternando la Bexsero con todas las demás, dejando como mínimo 15 días entre vacunas, aunque siempre ha sido más tiempo.

A mi Mayor, de 6 años, le toca dos dosis. Una se la puso cuando todavía no había cumplido los 6 años y la siguiente a los cuatro meses.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios en mis dos hijos por la administración de la Bexsero han sido leves, como los de cualquier otra vacuna.

Peque (bebé): en la primera dosis (3 meses de edad) tuvo una punta de fiebre de 38º, que se corrigió con una única dosis de apiretal, y, perdió el apetito durante una semana (con lo comilón que es bajó la cantidad de leche diaria que tomaba, pero no bajó nada de peso, si llegó a perder algo lo recuperó, y de sobras, los siguientes días).

En la segunda dosis, tuvo febrícula el mismo día (alguna décima durante algunas horas) y un pequeñito bulto rojo donde se administró la vacuna (aunque no se quejaba). Estuvo algo disconforme durante un par de días, pero esta vez sólo perdió algo de apetito estos dos días, y no mucho.

Mayor (6 años): tuvo un único efecto secundario, se le puso, en ambas dosis, el brazo muy enrojecido y con bastante dolor durante 4-5 días. Algo así como en la siguiente foto.

Como veis, nada grave en comparación a lo que supondría que enfermaran de meningitis B.

Y  vuestros hij@s, ¿qué efectos secundarios han tenido con esta vacuna?

¿Obligarles a compartir?

Estos días, a causa de un mensaje que se ha hecho viral de una madre llamada Alanya, se ha abierto nuevamente el debate sobre si debemos o no obligar a nuestros hijos compartir sus juguetes con los demás niños. Podéis leer ese mensaje aquí: http://www.elmundo.es/…/2017/04/25/58ff126e468aeb750f8b462b…

Yo hace tiempo ya os dejé mi opinión sobre este tema en mi blog, cuando mi Mayor sufría el acoso de los niños que iban al parque sin juguetes, en el post Compartir o no compartir, that’s the question, y me mantengo en lo que dije en su momento. Sí, estoy de acuerdo con Alanya y si alguna madre se siente ofendida, pues oye, que su hijo también lleve juguetes al parque para intercambiarlos con mi hijo. Si los niños tienen que aprender a compartir, tiene que ser TODOS.

Creo importante que los niños también aprendan a decir No cuando se refiere a algo suyo, en un futuro les ayudará, por ejemplo, a saber que su cuerpo no se comparte si ellos no quieren y que ellos también tienen el poder de decisión sobre ellos y sus cosas. Igual que los otros niños que le piden sus juguetes tienen que aprender que no siempre es un y que pueden conseguir todo lo que quieren (oye, que también deben aprender a gestionar las frustaciones, ¿no?).

Vigilemos como educamos a nuestros hijos en esta jaula muchas veces cruel y malévola donde los más buenos son al final los que más acaban sufriendo (acosos, etc). Ojalá este mundo fuera distinto, donde todos, niños y adultos fuésemos siempre buenas personas, dominase la empatía y todos lo compartíeramos todo. Pero hasta que llegue ese día, enseñemos a nuestros hijos a ser buenas personas, per no “tontos”.

Así pues, ¿obligar a compartir a mi hijo? No. ¿Enseñarle que es bueno compartir? Sí, pero la última decisión siempre será suya.

Y vosotr@s, ¿de qué lado estáis?