Con caldo Aneto, en un plis plas

Des de fui madre por primera vez mi alimentación dio un giro de 360 grados. Pasé de cocinar sólo para mí a tener que cocinar para mi hijo. Y eso ya eran palabras mayores. No es que llevara una mala alimentación, pero des de luego, el hecho de tener un hijo, me hizo meterme más horas en la cocina para dar lo mejor de ese chef, mediocre pero chef, que llevaba dentro.

Pero como bien sabréis, en nuestro día a día maternal, siempre puede salir aquel imprevisto que te descoloca todo el día y llega la hora de comer, o de cenar y…ooooh, ¡No tengo nada preparado!. Pues bien, si algo también aprendes siendo madre es el ser capaz de preparar un menú lo más rico posible y sano con lo que encuentras por la nevera y la despensa. Y uno de los productos que suelo tener siempre en esa despensa es precisamente caldo Aneto de pollo o de verduras, porque además de estar riquísimos, es de los productos que se venden preparados que me dan más confianza y que me ha sacado más de un apuro, ya sea haciendo una simple sopa de pasta o la receta que ahora os con contaré.

Cocido a lo “pobre”:

Ingredientes:

  • Caldo Aneto.
  • Garbanzos.
  • Patatas.
  • Fideos núm. 1 ó arroz.

Y, ¿cómo lo preparo? Muy fácil:

  1. Pongo a herbir el caldo.
  2. Añado las patatas.
  3. Después los fideos o el arroz.
  4. La sal, a vuestro gusto.
  5. Y para acabar, un poquito antes de tenerlo acabado, añado los garbazos, que como se trata de una receta de urgencia, previamente he ido a comprar de esos tan buenos y caseros que venden en la tienda del pueblo o que tengo congelados de esa misma tienda.

Sólo comentar que no añadas los garbanzos (ya cocidos) hasta el final, simplemente es para que coja el gustillo de todo junto. Sino te quedarán hechos un puré.

Y ya está, en un plis plas, plato de urgencia rico, sabroso y calentito con la ayuda de Aneto.

 

Anuncios

Internet y menores

Hace un tiempo leía en el periódico una noticia sobre una menor engañada a través de las redes sociales, esta vez el Facebook (15 detenidos por abusar de una niña mediante Facebook). En esta ocasión hasta 15 adultos abusaron de ella, haciéndose pasar por sus “amigos” y enredándola para ir ganándose su confianza para conseguir sus maléficos fines. Por desgracia, ésta no ha sido ni la primera ni la última noticia relacionada con trágicos sucesos de menores e internet.

Hace ya algún tiempo, en un post que colgamos en este mismo blog (Educación en la red), ya hablé del tema y di mi opinión, como madre, de la importancia de educar a nuestros hijos sobre internet igual que les damos clases de ética, matemáticas o inglés. Internet es un arma de doble filo. Por una parte es una herramienta que nos aporta muchísimas oportunidades y ventajas y que bien usada nos es muy útil para muchas cosas de nuestro día a día (estudios, entretenimiento, comunicación…). Pero por otro lado puede ser una guillotina afilada para las mentes aún immaduras y despreocupadas de muchos niños y adolescentes. Por eso que no me cansaré de pensar y propagar la importancia de educar a nuestros hijos sobre internet. Explicarles sus peligros igual que sus cosas útiles. Enseñarles a no dar datos personales ni mostrar demasiado de nosotros mismos al igual que enseñarles como hacer un buen uso de las redes sociales, chats y blogs. Mostrarles que hay que tratar a los demás internautas con respeto al igual que deberían ignorar totalmente a los que no actúan de esa manera. Darles nuestro granito de confianza para que naveguen por internet, pero no dejando totalmente a solas a un niño/a de 7 años delante del ordenador. Pero claro, para todo ello, antes los padres deberían haber sido educados para ello y muchos de los padres de la generación actual de adolescentes todavía ni siquieran saben abrir internet (aunque parezca mentira, pero es así). Aunque eso a veces se podría arreglar de una manera muy senzilla: estando atentos con nuestros hijos.

Pero con todo ello no quiero que se culpabilice sólo a los padres, pues no debemos olvidar que los principales culpables son todos esos seres depravados que usan internet como una artimaña más para cometer sus crímenes. Pero por suerte, en internet no somos tan anónimos como parece y sinó que se lo digan a esos 15 que sí acabaron deteniéndolos.

Os dejo unos enlaces que pueden seros de utilidad a la hora de gestionar el uso de internet de vuestros hijos:

Oficina de Seguridad del Internauta y chaval.es

Herramientas gratuitas de control parental de la Oficina de Seguridad del Internauta

Internet Segura for Kids

 

¡Tenemos un huerto!

Os presento el nuevo proyecto que hemos iniciado en casa: ¡un huerto!

Siempre he tenido la idea de crear un huerto en casa con la intención de promover ciertos valores a mis hijos. Y al fin, lo he logrado. Su trabajo ha costado, pues hacer y mantener un huerto con dos niños, uno de ellos de 20 meses que se pasa más el rato pisando las plantas que colaborando, es toda una aventura.

La intención principal no es la de recoger sus frutos, sino como os he dicho antes, promover ciertos valores a mis hijos como:

– Esfuerzo: que sepan que las cosas se consiguen con esfuerzo. Que la comida que cada día tienen en el plato y que a menudo desprecian, son fruto del esfuerzo de personas que cultivan el campo y de dos recursos importantísimos para la humanidad, la tierra y el agua. Además, con el huerto están viendo que no es cuestión de plantar y al día siguiente recoger. Sino que necesita de muchos días de cuidado y mantenimiento para que pueda dar sus frutos.

– Comida sana: el Peque se lo come todo, pero el Mayor a veces es reacio a ciertas verduras y frutas. Así que cultivar su propia comida, seguro que le hará coger más ganas de comer este tipo de alimentos. Además la intención es hacer un huerto ecológico, sin aditivos, aunque los caracoles se coman las lechugas y encuentres en medio de sus hojas algunas que otra sorpresa al lavarlos. De abono usamos el compost de nuestro compostador casero, donde compostamos los restos de materia orgánica de la cocina i restos de plantas de la casa.

– Nuevo entretenimiento: se acerca el verano, y se acaba la escuela. Por eso más que nunca hay que buscar nuevas distracciones para evitar que caigan en la trampa de hoy en día: las pantallas.

– Trabajo colaborativo: aprenden que trabajando juntos las cosas se consiguen más fácilmente… y son más divertidas. Uno riega, el otro planta y el otro…pisa las plantas. Pero lo importante es que los tres pasamos cada día un tiempo juntos haciendo la misma actividad. Es una actividad que espero que una todavía más a los dos hermanos. Y mientras tanto aprovechas para hablar con el Mayor de cómo ha ido el día y de sus cosas. Eso sí, después de regar solemos acabar con un remojón la mar de fresco jaja.

Y, ¿cómo hemos hecho el huerto?

Teníamos un pedacito de jardín vacío. Quitamos las malas hierbas y empezamos a plantar. Así de fácil. La tierra por suerte ya era de campo, y buena. Es un huerto pequeño, porque más vale abarcar poco y que la cosa vaya bien, que mucho y no dar abasto. Es pequeño, cuco y suficiente para entretenernos y conseguir (eso espero) recoger alguna cosa.

Hemos plantado: fresas, calabacines, cebollas, acelgas, tomates, rábanos, pepitas de calabaza y laurel. Sólo me falta plantar mi flor favorita: el girasol.

Y, ¿cómo nos va?

De momento toda va creciendo, de fresas ya hemos comido y siguen saliendo (su sabor, nada que ver con las del súper) y los calabacines ya tienen flor.

Las bajas por aplastamiento del Peque de momento son pocas.

Así que, sin lugar a dudas, de momento, el huerto, nos aporta muchas cosas positivas. Así que os animo a hacer uno con vuestros hijos. Si vives en ciudad, compra un huerto urbano o constrúyetelo tú mismo, hay muchos tutoriales por internet.

Os iré informando.

Los 8 aparatos más inútiles que hemos tenido

Hoy os voy a hablar de los 8 aparatos más inútiles que hemos tenido y que por tanto, considero totalmente prescindibles:

  • Arnés para ayudar a caminar. Es ese aparato que se usa en los primeros pasos de tu hijo, que sirve para llevarlo como si fuera un títere. Cuando me lo regalaron, nada más abrir el paquete, ya ví que no lo utilizaría. Primero porque soy partidaria que hay que dejar cierto margen a los niños para que aprendan a caminar solitos, y eso implica, dejarles también caer y tropezar de vez en cuando. Y segundo porque lo veía ridículo, aunque puedo entender que para aquellos casos de mamás y/o papás con problemas serios de espalda a lo mejor les pueda ir bien.

  • Esterilizador. Ni he tenido ni tendría. Siempre lo he considerado una pérdida de dinero innecesaria y un trasto más para la cocina. Primero porque siempre he pensado que no hay que tener a los niños metidos en una burbujita, también han de estar en contacto con bacterias y otros animalejos que nos acompañarán toda la vida. Segundo porque sólo he encontrado necesario (y mi pediatra también) esterilizar sus cosas (me refiero a tetinas y chupetes) durante las dos o tres primeras semanas, y eso se puede hacer perfectamente hirviéndolos en una cazuela, como se ha hecho toda la vida. Así que esterilizadores, caros, ocupan lugar y totalmente prescindibles. ¿Sabéis eso de que: con el primer hijo si se le cae el chupete, lo recoges, lo esterilizas y se lo das; con el segundo, si se le cae lo pasas debajo del grifo y se lo das; y con el tercero si se le cae, directamente lo recoges y se lo vuelves a poner. No es leyenda urbana, es tal cual. Y os añado la famosa regla que las madres y padres nos hemos inventado de los famosos tres segundos: si cae algo al suelo y lo recoges en menos de tres segundos no hace falta lavarlo 😛
  • Móvil musical para la cuna. Sí, son muy bonitos, y la cuna queda preciosamente decorada con uno de esos fantásticos móviles con animalejos dando vueltas, y algunos con música incorporada, pero… primero, son un engorro a la hora de meter y sacar al bebé de la cuna, al menos a mí se me enrollaba el niño casi siempre con los dichosos cordeles, y ya ni os cuento cuando por la noche, a oscuras, lo tenías que sacar de la cuna y además se disparaba la musiquilla. Sí, esa musiquita cansina… venga la misma cancioncilla una y otra vez, y para lo único que servía era para en vez de relajar al niño, ¡activarlo! ¿Cómo acabó ese móvil? En cuando pudo mi hijo lo cogió, lo agarró, lo estiró… hasta que al final lo rompió. Y siempre me preguntaré por qué algunos van con mando a distancia. ¿A caso hay alguien que haya usado ese mando? Si es así, que lo explique 😛 Si aún así queréis decorar la cuna de vuestro hijo con uno de estos artilugios, os recomiendo que sea uno senzillito, no esos tan engorrosos que ocupan tanto, y que vaya a cuerda, no a pilas. Son igual de cucos, no gastan pilas y ocupan mucho menos.

  • Andador. Los hay de todo tipo, de madera, de plástico, con música, con mil y un elementos de juego… pero para ninguno de mis dos hijos han servido para lo que en principio se diseñan: aprender a andar, o como mínimo usarlo para ponerse de pie y dar sus primeros pasos. Por más que jugabas con ellos con el andador enseñándole para qué sirve, preferían apoyarse al sofá o a cualquier otro lugar para ponerse en pie. Y nunca lo han usado para empujarlo y arrastrarlo. Sí, han jugado algún minutillo con alguno de sus elementos de juego, pero nada más. Después ya más grandes lo han machacado, pisado, tirado y totalmente olvidado en la esquina del cuarto. Así que mucho bulto, muy bonitos, pero en nuestro caso… un trasto sin más.

  • Caminadores. De caminadores ni os hablo, con un podólogo como papá… totalmente prohibidos.

  • Platos con ventosa o de silicona. O no he dado con la marca adecuada o no están hechos para la fuerza y destreza de mis hijos. Los arrancan y los tiran igualmente y si no pueden, igualmente cogen con la mano la comida y la lanzan por toda la cocina.

 

  • Vigila bebés con cámara. Nosotros para los dos hemos tenido el mismo vigila bebés, uno de sencillito sin cámara, y con eso nos ha bastado. Muy útil, sobre todo cuando son más pequeños si vives en una casa de dos plantas o si un día te vas de cena a casa de alguien y le dejas dormido en alguna habitación, así aunque haya jaleo puedes percatarte si está llorando. Estos vigila bebés sin cámara ya tienen también un piloto que parpadea si el bebé hace ruido, así que veo innecesario gastarse el plus de dinero para que también tenga cámara. Es muy bonito ver a tu hijo en la pantallita, sí, pero a los amigos que veo que tienen este tipo de vigila bebés los veo que al final acaban obsesionados y no apartan la vista del aparatejo ni un segundo.

  • Calienta biberones. Ahora se estila la alimentación a demanda, así que es “gracias” a sus lloros que te enteras que ya llegó la hora de darle el siguiente biberón. Y cuando empieza a llorar, y se va acelerando y acelerando, tú coge, ve, prepara el biberón y ponlo a calentar en el calienta biberones… y después me cuentas. Es mucho más rápido coger el agua y hervirla en un cazo. Para lo único que le puedo encontrar utilidad es si viajas.

  • Los juguetes. Sí, habéis leído bien: los juguetes. De toooodos los juguetes heredados, regalados, de primera y de segunda mano, de todos los juguetes, os diré que han jugado con ellos muy poco, poquísimo. Siempre se han entretenido más con la cesta de las pinzas de la ropa, una buena caja de cartón, la escobilla del wáter o destrozando las jardineras. Palabrita de madre.

 

E aquí nuestros prescindibles, aunque está claro que no a todas las familias a lo mejor les puede resultar prescindibles, siempre dependerá de cada caso. Y vosotr@s, ¿habéis encontrado utilidad en alguno de estos 8 artilugios? ¿Añadiríais alguno más a la lista?

 

Mucho ojo en las piscinas

Durante la época escolar si hay una cosa que me pone los pelos como escarpias y me saca de quicio es ver a esas madres y padres charlar o guasear tan tranquilamente en los bancos mientras sus hijos pequeños revolotean a sus anchas por el parque y alrededores. No, no soy una madre sobreprotectora, pero sí responsable, a la que, a cierta distancia, le gusta siempre vigilar a sus hijos para evitar que les ocurra algún grave percance o que puedan molestar a otros usuarios del parque. ¿Y qué nos pasa a las madres que vigilamos a nuestros hijos? pues que indirectamente nos convertimos en vigilantes de todos los demás que campan a sus anchas, una responsabilidad que sé que no nos pertoca, pero que una muchas veces no puede evitar.

Y con la llegada del verano, pasamos del parque a la piscina. Y ves como esos mismos padres y madres son capaces de hacer un corralito sobre el césped, de espaldas a la piscina, para charlar tan tranquilamente durante toda la tarde. Padres y madres que mucho me temo que no son conscientes que sólo hace falta un palmo de agua para que en una décima de segundo se ahogue un pequeño, sepa o no nadar, o que un niño mayor provoque el ahogamiento de otro más pequeño debido a un golpe.

Después vienen los “no sé cómo ha pasado” o “sólo me despisté un segundo“.

Que haya socorrista en una piscina no es sinónimo que nuestros hijos estén totalmente a salvo, sólo hace falta ver las noticias para darse cuenta cómo en playas y piscinas vigiladas también suceden tristes accidentes. El responsable final de nuestros hijos somos NOSOTROS, sus padres, así que no queramos siempre responsabilizar a los demás de nuestras cosas, que últimamente se nos da muy bien. Las piscinas, sobretodo en días muy calurosos, están a tope y dos ojos no pueden abarcar 50 o más niños, por lo que siempre he pensado que los padres y madres tenemos que también vigilar a nuestros hijos sí o sí.

Los ahogamientos de niños durante el verano no siempre son inevitables, y muchos se podrían evitar si  vigilásemos siempre a nuestros hijos, sobretodo a los más pequeños, que no entienden todavía de lo peligrosa que puede ser el agua. Muchos pensamos que ya nos enteraremos si nuestro hijo se está ahogando. ¡Pues no es así! Los ahogamientos suelen ser silenciosos. Los niños ni patalean ni chillan, cuando ven que se están ahogando, se quedan acojonados por el miedo, y no pensemos que se van a poner a pedir auxilio. Simplemente se ahogan y nadie se entera. Y no te fíes que tu hijo es un buen niño y sabe nadar muy bien, al fin y al cabo, sólo son niños y a veces el fatal accidente no es por no saber nadar sino por algún golpe o circunstancia.

Así que, por favor, delante de la piscina, sea pública o privada, y en la playa, no usemos el tiempo para colgar fotos en internet o guasear y siempre hagamos caso de las recomendaciones. Vigilemos a nuestros hijos. Ir con niños a pegarse un baño, lo siento, pero  no, no es lo relajante que sería si fuéramos nosotros a solas, es nuestra responsabilidad vigilarlos, bañándonos con ellos o no perdiéndolos de vista. Es lo que tiene ser padres y madres.

Y no, no se trata de dar miedo, simplemente de hacernos ver que en un segundo se puede ir una vida y que simplemente vigilando atentamente a nuestros hijos podríamos evitar muchos de esos trágicos accidentes.

Os dejo algunas páginas interesantes sobre el tema que creo que puede ser de vuestro interés…

www.ahogamiento.com

seguridadinfantil.org

También os dejo una entrevista que realicé a hace algún tiempo a Carlos Vales, miembro de Red Vigías, sobre la seguridad en playas y piscinas, y un post que escribí sobre los diferentes artilugios que usamos a menudo con nuestros hijos cuando no saben nadar.

Entrevista a Carlos Vales, de Red Vigías.

Manguitos, burbuja,… ¿qué le pongo a mi hijo?

 

 

 

 

 

 

Bexsero: administración y efectos secundarios

Los que me seguís sabéis que soy totalmente partidaria de las vacunas porque las vacunas protegen a nuestros hijos y salvan vidas.

Tenía pendiente explicaros cómo nos está yendo en la administración de la vacuna Bexsero, contra el meningococo B.

Hace ya algún tiempo que os hablé de ella, transmitiéndoos la información que me dio el pediatra de mis hijos (podéis leerlo en Bexsero, la vacuna contra el meningococo B). Ante todo ya sabéis que yo no soy ninguna profesional de la salud y que, por tanto, siempre os hablo des del punto de vista de mi experiencia como madre sobre estos temas de salud. Si queréis información más técnica y un punto de vista más profesional podéis leer los muchos artículos que circulan por internet, como los de las pediatras blogueras Amalia Arce o Lucía, o simplemente, preguntar directamente a vuestros pediatras.

Adquisición de la vacuna

Esta vacuna no entra en el cuadro vacunal de la Seguridad Social, por lo que los papás y mamás tenéis que desembolsar de vuestros bolsillos unos 105 euros por dosis (no está nada mal, ¿eh?). Y para adquirirla en estos momentos estaréis en lista de espera en la farmacia (en mi municipio, en estos momentos, hay una espera media de unos seis meses).

Yo he tenido la suerte que el pediatra de mis hijos (privado) ha ido consiguiendo esta vacuna y la ha ido organizando para que primero puedan vacunarse los bebés y después los mayores.

Administración y dosis

A mi Peque, lactante de seis meses, le tocan tres dosis, (3, 5 y 7 meses) más una de recuerdo a los 18 meses. De momento ya lleva dos dosis a la espera de su tercera de aquí a un mes. Como sabéis, a esta edad toca administrar a nuestros hijos muchas vacunas, y el pediatra va alternando la Bexsero con todas las demás, dejando como mínimo 15 días entre vacunas, aunque siempre ha sido más tiempo.

A mi Mayor, de 6 años, le toca dos dosis. Una se la puso cuando todavía no había cumplido los 6 años y la siguiente a los cuatro meses.

Efectos secundarios

Los efectos secundarios en mis dos hijos por la administración de la Bexsero han sido leves, como los de cualquier otra vacuna.

Peque (bebé): en la primera dosis (3 meses de edad) tuvo una punta de fiebre de 38º, que se corrigió con una única dosis de apiretal, y, perdió el apetito durante una semana (con lo comilón que es bajó la cantidad de leche diaria que tomaba, pero no bajó nada de peso, si llegó a perder algo lo recuperó, y de sobras, los siguientes días).

En la segunda dosis, tuvo febrícula el mismo día (alguna décima durante algunas horas) y un pequeñito bulto rojo donde se administró la vacuna (aunque no se quejaba). Estuvo algo disconforme durante un par de días, pero esta vez sólo perdió algo de apetito estos dos días, y no mucho.

Mayor (6 años): tuvo un único efecto secundario, se le puso, en ambas dosis, el brazo muy enrojecido y con bastante dolor durante 4-5 días. Algo así como en la siguiente foto.

Como veis, nada grave en comparación a lo que supondría que enfermaran de meningitis B.

Y  vuestros hij@s, ¿qué efectos secundarios han tenido con esta vacuna?

Nuevos pañales Dodot #papásdodot

Con mi primer hijo, nacido en el 2011, utilicé pañales Dodot, para aquel entonces, la única pega que les encontré fue que si el bebé dormía de lado se levantaba mojado, es decir, el pañal perdía por los laterales, y mucho.

Con mi segundo hijo, des del primer día, he vuelto a confiar en los pañales Dodot. Empecé con el modelo antiguo, el cuál supongo que ha sido renovado durante estos años ya que el tema de las pérdidas laterales ha desaparecido bastante, pero no del todo.

Hará unos días, Dodot, a través del sello de calidad de Madresfera, me envió un paquete de los nuevos pañales que ha sacado al mercado y he de decir que nuevamente, han mejorado. La diferencia más destacable que he encontrado respecto al anterior modelo es que, tal y como anuncian, el pipí se reparte más por el pañal, lo cual no crea el efecto súper bolsa colgante y hace que pese menos.

Tubos Ultra-Absorbentes

 

El hecho que se reparta el pipí uniformemente por el pañal, gracias a los tres tubos ultra-aboserbentes, y no quede tan hinchado, hace que no se les quede una bolsa pesada colgando en el trasero y eso supongo que hará que el bebé, cuando empiece a gatear y a andar, se sienta más libre y menos pesado a la hora de moverse, lo cual valoro muy positivamente.

Aquí podéis observar los tres tubos Ultra-Absorbentes que distribuyen el pipí uniformemente por todo el pañal

En cuanto al diseño, exteriormente no se aprecia ningún cambio, el mismo tipo de ilustraciones, la barra simétrica para colocar la cintura de la misma manera a ambos lados y el rizo lateral. La diferencia a simple vista se aprecia en el interior, donde se puede observar que el material absorbente ha cambiado.

En definitiva, felicito a Dodot por esta mejora, porque cómo anuncia en la tele, parece como si ahora mi hijo meara menos. La única pega que les sigo poniendo y por lo que reto a Dodot, es para que mejore las dichosas pérdidas laterales. El pañal es ideal durante el día, pero si el bebé se mantiene durmiendo de costado durante toda la noche (incluso poniendo el pañal a consciencia y dirigiendo el pene del bebé hacia abajo) tiene muchos números de amanecer mojado por el lado donde se recuesta. Sé que debe ser difícil encontrar una solución definitiva, y que no es un problema sólo de Dodot sino de todas las marcas, pero estoy segura que poco a poco darán algún día con la manera de eliminar estas pérdidas laterales.