Y con el verano… habemus abuelos y casales

En más de una ocasión he hablado en el blog de la función que muchos abuelos y abuelas de nuestro país, por gusto o por obligación, han de desarrollar en el cuidado de nuestros hijos. Tarea que, desde mi punto de vista, es muy injusta. Abuelos que llevan toda la vida trabajando y que cuando se jubilan, siguen viviendo a toque de reloj para cuidar a sus nietos. Pero es que a muchos no les queda otra. Trabajos precarios con sueldos precarios que una guardería o canguro se comerían a final de mes. O municipios con plazas insuficientes de guarderías.

Pero no me voy a cansar de dejar de reivindicar la súper necesidad de que en este país, de una vez por todas, se afronte el tema de la conciliación laboral-familiar. Tanto para que los padres podamos encargarnos más de la crianza y educación de nuestros hijos, como para que los abuelos estén con sus nietos para disfrutarlos, por gusto, y no por obligación o necesidad.

Por más que me expliquen, nunca entenderé por qué los niños (y profesores) tienen que tener tantas vacaciones de verano. ¿Al menos no podrían acabar el curso a 30 de junio y empezarlo a 1 de septiembre? ¿Qué imposibilita hacerlo? Y no me vengáis con el tema del calor en las aulas, que en la mayoría de casas tampoco tenemos aire acondicionado.

Y con tan laaaargas vacaciones de verano, cada año, a estas fechas, llega el problemón para los padres: organizar el verano. Porque claro, nosotros no tenemos tantos días de vacaciones como ellos. Y si no quieres abusar de abuelos, tienes que tirar de canguro o de casales. Y este año a ello voy. Sí, se lo pasan en grande en los casales y los hay de muchos tipos y gustos, pero también de variados precios, y por económicos que parezcan, empieza a multiplicarlo por el número de hijos que tienes y ya verás.

Aquí van algunos ejemplos:

– En mi pueblo, de unos 7000 habitantes: 150 euros/mes (de 9 a 13h). Si lo dejas de 9h a 17h se te van 300 euros/mes.

– En una ciudad mediana la cosa empieza a incrementarse: desde 300 euros/mes (de 9 a 13). De 9h a 17h: unos 400 euros/mes.

– Si al niñ@ le va el deporte y decides apuntarle en un casal deportivo, la cosa se dispara un poquito más: puede costarte la broma como un casal normal o un dineral si es tipo campus de futbol, de básquet, etc. (hasta 120 euros/semana como mínimo).

– Y si te gustaría que el niñ@ aprendiera inglés en verano, pero llevándolo a un casal que verdaderamente lo hagan bien (no sólo decirle cuatro palabrillas en inglés o cantar cuatro canciones), todavía se puede disparar más y más, hasta más de 800 euros al mes.

Así que ya me diréis, con los sueldos de trabajadores como nosotros, ciudadanos de a pie, ¿qué opciones nos quedan? Dejarnos el sueldo en verano en casales, eso sin contar hipotecas y demás gastos, o…. ¿dejarlos con los abuelos?

Cada familia se organiza como puede durante el verano, excedencias, casales, abuelos, colonias… pero el hecho que todas estas familias salgan adelante no significa que no sea una auténtica VERGÜENZA la conciliación en este país. Aquí queda dicho.

 

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