Había una vez…

“…un lobo que se come a una abuela y a su  nieta, pero viene el leñador y le practica una cesárea al lobo con un gran cuchillo para sacarlas de sus entrañas.”

caperucita(¡¡¡corre corre!!! ¡¡que te come el lobo!!)

Los cuentos se han convertido en un muy buen instrumento educatico y tod@s los utilizamos tanto para ese fin como también para distraer a nuestros hijos. Pero…¡qué sí! ¡qué son gore! que no me había dado cuenta hasta que he tenido al peque y he vuelto a releer esos “tiernos” cuentos de nuestra infancia. A ver cómo se te quedaría a ti el cuerpo si tienes la inocencia de 2 años y tu madre te cuenta el cuento de la Caperucita Roja antes de ir a dormir y después te acuna en sus brazos instantes antes de dejarte en la cuna cantándote eso de “duérmete niño, duermete ya, que viene el coco y te comerá”. Un día me dio por cantarle esa canción “de cuna” a mi peque y se la abrieron los ojos como platos. Ahora, muchas veces, antes de ir a dormir me pregunta “¿dónde está coco?” no sea que esté por la casa y…

Muchas veces nos quejamos de la violencia del Manga o de ciertos videojuegos, pero no me negaréis que también los hay de muuu salvajes catalogados como “imprescindibles” o “clásicos” de la infancia. Comerse a niños, matar y despedazar son cosas muy habituales en ellos. Sinó, echad un vistazo empezando por el cuento de la Caperucita Roja y el malvado lobo que ya os comentado antes.

Después tenemos la leyenda de Sant Jordi que ya os expliqué hace unos días, donde un dragón tiene etemorizado a todo un pueblo y se come a las personas. Pero eso no es todo, porque llega el caballero San Jordi, lo mata y de su sangre sale una rosa que le regala a la princesa. Sí, una preciosa historia de amor, pero cuando llegué a la parte de la matanza del dragón me quedé ahí parada sin saber cómo explicarle a mi peque de dos años lo de matar a otro ser vivo cuando cada día le repito a mi peque que no chafe con el pie a las pobres hormigas. Y no os lo perdáis, además en casi todos los cuentos sale la típica portada o doble página con el cuerpo del dragón muerto encima de un gran charco de sangre…

Pero aun hay mucho más. Encontramos leyendas como la de la bruja Malavella que también os conté hace unos días, donde una bruja junto con su enano roban niños de las casas para llevárselos a su castillo y comerse su corazón. Y seguro que por vuestra tierra hay también muchos ejemplos de leyendas parecidas que explicamos o les explican a nuestros hijos.

pulgarcitoContinuamos y nos encontramos con Pulgarcito, que aunque es un cuento más light que los anteriores, la vaca acaba comiéndose también al niño.

Y qué me decís de Hansel y Gretel, cuándo la bruja los engorda para después comérselos.

Dejamos por un momento las comilonas y empecemos con las mutulaciones. Un ejemplo sería la Doncella sin mano de los archifamosos Hermanos Grim donde un molinero corta las manos de su hija para salir de la pobreza.

Y seguimos con los abandonos. Qué me decís de nuestro gran amigo Marco, que es abandonado por su madre al igual que hizo su padre con Hansel y Gretel.

Igual estoy equivocada y es que no son apropiados para niños de dos años, pero entonces, ¿por qué se los explican en las guarderías?  a lo mejor resulta que esos clásicos cuentos en realidad no estaban ni están destinados para un público tan pequeño. Como algunos dicen, pienso que todos estos cuentos e historias no fueron escritos para niños sinó para un público mayor y que con los años hemos ido incluyéndolos en las lecturas de los más peques. Además soy más partidaria de elegir cuentos que promuevan valores como la amistad, el compañerismo, la paz, la empatía, el respeto, la igualdad o el medio ambiente dentro de unos escenarios no tan violentos y sanguinarios.

Habrá gente que, por el contrario, diga que estos cuentos van muy bien para que los peques afronten sus miedos, pero, ¡qué leches!, yo de pequeña vivía atemorizada por las noches pensando que en el pasillo de casa estaba el hombre del saco (tiempo más tarde descubrí que eran los ronquidos de mi padre).

Entiendo que no sólo hay que enseñarles la parte bonita de las cosas sinó también la mala, pues a ella también se tendrán que enfrentar durante sus vidas. Pero dónde me sale la gran duda es a partir de qué edad están preparados para entender muertes, mutilaziones, secuestros… ahí es dónde me da miedo errar, en la edad en que debemos explicarle todos estos temas para no atemorizarlos y hacerles tener mil y una pesadillas durante las noches. Así que si algun@ de vosotr@s tenéis información sobre este tema os agradecería que la compartierais con todos nosotros. Me interesa, y mucho, vuestra opinión y vuestras aportaciones. A ver si así me aclaro.

Y colorín colorado este cuento, de momento, se ha acabado.

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7 pensamientos en “Había una vez…

  1. Nosotros para ddormir explico un cuento. Empecé leyendo los típicos, hasta que como a ti me parecieron demasiado heavies, sobre todo para la hora de dormir. Así que acabé comprando un libro de 365 cuentos de 1 minuto para ir a dormir, relacionados entre ellos y sin violencia, simplemente amistad y entretenimiento.
    Salu2

    • Pues yo he seguido el mismo camino que tú. Empecé con los clásicos para acabar explicándole cuentos más contemporáneos interpretados en escenarios no tan violentos y que promueven valores positivos. Y así he descubierto que hay un montón de buenos ilustradores y escritores que aunque no son tan famosos tienen el mismo o más talento para crear historias más alegres a la vez que educativas.
      Gracias por tu opinión.
      Que acabes de tener buen fin de semana 🙂

  2. El miedo siempre ha sido una poderosa arma de control…
    ¿Realmente crees que debe existir una edad dónde estamos preparados para saber de muertes, mutilaciones y secuestros? Yo creo que no, no busques una edad dónde todo esto ya esté permitido, porque simplemente no la hay. Lamentablemente la muerte, las mutilaciones, los accidentes, las guerras, el odio, el dolor, el sufrimiento, los secuestros, etc… existen en nuestra sociedad. Por ese mismo motivo no deberíamos construir una burbuja alrededor de nuestros peques para protegerlos de todo lo malo que hay ahí fuera y en el que nosotros, y ellos con nosotros, nos vemos envueltos en ello irremediablemente.
    Por este mismo motivo tampoco creo necesario que debamos exponer tempranamente a todas estas miserias a los peques a través de los cuentos o las películas o los dibujos animados. El dolor, la muerte y las desgracias son acontecimientos que nuestros hijos irremediablemente tendrán que conocer, pero no creo que esten más preparados para ello si los exponemos antes a traves de los cuentos clásicos o las pelis de Disney.
    Cada vez más en las bibliotecas públicas se encuentran preciosas colecciones de libros infantiles que pretenden transmitir otros valores, antes que sensibilizar a los peques sobre las miserias humanas.
    Esto mismo ocurre con el tema de las desigualdades de género y el único fin de las mujeres de encontrar príncipe, casarse, y comer perdices!
    No pasa nada por contar el cuento de La Caperucita, igual que cuando nos dirigimos a ellos y queremos que nos entiendan y comprendan que les contamos, adequamos nuestro vocabulario y la información que queremos transmitir. Podemos hacer lo mismo con los cuentos, depende de cada niño y niña, su madurez y su control emocional para entender que lo que estás contando o la película que estás viendo es ficción (ojo, nosotros ya lo sabemos y también nos emocionamos!).
    No van a madurar antes por exponerlos más a menudo a estos cuentos, y tampoco no van a dejar de madurar aunque no sepan quién es Bambi y que le pasó a su mamá.
    Así que, si os parecen fuertes o creéis que a vuestros peques les puede asustar, no se los contéis. Rodearos de gente feliz y positiva, dejaros llevar por los ataques de besos siempre, comed cuanto más saludable mejor y a vivir la vida disfrutando de vuestros peques, que lo malo llegará y sin más remedio tendréis que afrontarlo, vosotros y los peques (sin esconderles, ni sobreprotegerles) si proteger, no sobre-proteger!

    • Gracias por tu aportación. Y estoy de acuerdo contigo, hay que proteger a los niños pero no sobreprotegerlos. De momento dejaré a un lado los cuentos más gore, sobretodo viendo que hay tantos y tantos otros mucho menos sangrientos y que enseña muchos otros valores a los peques.
      Un saludo 🙂

  3. Gracias por tu aportación. Y estoy de acuerdo contigo, hay que proteger a los niños pero no sobreprotegerlos. De momento dejaré a un lado los cuentos más gore, sobretodo viendo que hay tantos y tantos otros mucho menos sangrientos y que enseña muchos otros valores a los peques.
    Un saludo 🙂

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